Delincuentes prohíben venta a policías en Frontera Chica

La delincuencia organizada que domina la Frontera Chica de Tamaulipas asestó un nuevo golpe a la operatividad de las fuerzas de seguridad estatales. Por segunda vez en tan solo cinco meses, los grupos criminales prohibieron al comercio local la venta de comida y gasolina a los elementos policiacos de la llamada “Frontera Grande” durante casi 24 horas.

El boicot comenzó a ejecutarse desde la noche del martes, cuando los agentes que acudieron a reabastecer sus unidades fueron advertidos por los propios despachadores de combustible sobre las amenazas directas emitidas por el crimen organizado: cualquier negocio que preste servicio a la policía será incendiado.

La consigna quedó ratificada más tarde mediante un mensaje de audio filtrado en el que un presunto líder delictivo sentenció: “díganle a la taquería que no le vendan a los negros, por ordenes de arriba”, utilizando el término despectivo con el que se refieren a los uniformados por el color de su indumentaria.

Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz, bajo el cerco
El cerco fue a cuatro municipios: Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz, demarcaciones que integran la delegación regional conocida como Frontera Grande. Varios elementos operativos de las corporaciones confirmaron a Milenio lo que estaba pasando.

Esta estrategia de desabasto forzado afecta directamente a cerca de 180 efectivos. Entre los perjudicados figuran los agentes asignados a los cuatro municipios, el grupo de reacción especial encargado de atender balaceras y operativos de alto impacto, así como el personal desplegado en dos Estaciones Seguras.

Policías deben viajar hasta Reynosa para abastecerse
En Camargo, a 71 kilómetros de Reynosa, se ubica el Complejo de Seguridad Pública donde descansa la mayoría de las tropas, incluidas las de Díaz Ordaz; mientras tanto, los policías de Mier, que pernoctan en Ciudad Guerrero, solían abastecerse en la vecina Miguel Alemán. Ante el veto generalizado, la totalidad de los contingentes se ha visto obligada a desplazarse hasta la ciudad de Reynosa para cargar combustible y comprar provisiones para cocinar dentro de sus propias instalaciones.

El miércoles por la tarde los delincuentes decidieron dejar de presionar a las estaciones de servicio de gasolina en Diaz Ordaz, así que ya se les permitió cargar sus unidades en el municipio, pero no la venta de comida.

Antecedente de boicot ocurrió hace cinco meses
El antecedente inmediato de este asedio ocurrió hace cinco meses en Camargo y Díaz Ordaz, aunque en este último municipio la medida se levantó tras una semana. Sin embargo, la reincidencia del boicot se da justo una semana después de que la Secretaría de Seguridad Pública realizara relevos en la zona, nombrando a Oscar Infante Sierra como nuevo delegado regional y sustituyendo también al coordinador de Díaz Ordaz. Hasta el momento, la dependencia estatal ha guardado silencio institucional frente a la situación.

Agencias | Milenio