La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) advirtió que intensificará la persecución contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), pero también contra quienes, desde el ámbito político o institucional, presuntamente faciliten sus operaciones.
Durante la presentación del paquete de acciones coordinadas del gobierno estadounidense contra el CJNG, el administrador de la DEA, Terrance C. Cole, advirtió que el cártel se construyó sobre vastas redes criminales que producen y distribuyen drogas letales, manteniendo su poderosa influencia mediante la violencia y la corrupción en México, y esto incluye a miembros dentro del gobierno mexicano, quienes protegen a los líderes del CJNG de la justicia y facilitan el narcotráfico y el lavado de dinero.
“Si trafican con drogas letales, se lucran con el sufrimiento ajeno o utilizan cargos públicos para proteger a los cárteles, esta es su advertencia: la DEA irá tras ustedes. Ningún título, cargo ni conexión política los protegerá”, declaró.
En sus redes sociales, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, secundó el mensaje de la DEA: La justicia prevalecerá, y todas las personas que hacen posible estas organizaciones criminales, sin importar cuál sea su papel, serán encontradas y rendirán cuentas.
¿Tema electoral?
El mensaje de Cole se inscribe en una narrativa que la administración del presidente Donald Trump ha venido construyendo desde hace meses: la existencia de estructuras de corrupción que permiten la operación del narcotráfico dentro de México. Ese discurso ha encontrado una respuesta igualmente firme desde Palacio Nacional.
Desde que comenzaron las acusaciones de funcionarios estadounidenses sobre presuntos vínculos entre políticos mexicanos y organizaciones criminales, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido una postura que no ha variado.
Sheinbaum también ha planteado otra explicación para el endurecimiento del discurso estadounidense. La mandataria ha señalado en varias ocasiones que México suele convertirse en un tema recurrente durante los procesos electorales en Estados Unidos y ha sostenido que no permitirá la injerencia de países extranjeros.
La presidenta está respondiendo con mucho nacionalismo, con esta ideología que impulsa Morena de defender a la patria y la soberanía, pero el problema es que el país no se defiende con discursos ni con arrebatos, apuntó Asael Nuche, analista en seguridad para Causa en Común, quien señaló que no ve un cambio de estrategia desde Estados Unidos tras la elección de noviembre.
”Claro que tienen que pagar los políticos narcotraficantes del país. Ese pacto de impunidad ha traído dolor, violencia, desapariciones, feminicidios, reclutamiento de menores, etcétera”, declaró por su parte a El Debate la diputada federal Laura Ballesteros, de Movimiento Ciudadano.
“Pero claro que tiene que hacerse también con la contraparte norteamericana, porque están siendo parte de este crimen institucional. Se sabe de la colusión de autoridades del otro lado, de empresarios, de bancos, de distribución, incluso de consumo. Claro que tiene que trabajarse como un tema binacional”.
CJNG y crisis del fentanilo
El administrador de la DEA responsabilizó al CJNG de una parte importante del tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense y aseguró que las actividades del grupo han provocado la muerte de miles de ciudadanos por sobredosis.
Recordó que el fentanilo ha sido considerado un “arma de destrucción masiva”, al afirmar que la producción y distribución de esta droga sintética representa una de las mayores amenazas para la seguridad nacional de Estados Unidos.
En ese contexto, explicó que la estrategia impulsada por la administración del presidente Donald Trump busca desmantelar todas las capacidades operativas del cártel, desde sus laboratorios y redes financieras hasta sus mecanismos de protección institucional.
El “El Pelón”, principal objetivo
Uno de los anuncios centrales fue la confirmación de que, de acuerdo con información de inteligencia de la DEA, Juan Carlos Valencia González, alias “El Pelón”, asumió el liderazgo del CJNG tras la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”.
Cole aseguró que el relevo en la dirigencia no debilitó al grupo criminal, sino que evidenció su capacidad para reorganizarse rápidamente, razón por la cual la agencia estadounidense ha colocado a Valencia González como su principal objetivo operativo.
“En nuestro mundo, ‘El Pelón’ es la prioridad número uno de la DEA”, sostuvo.
Señalan a operadores clave del cártel
Durante su mensaje, el administrador de la DEA hizo referencia a varios integrantes del CJNG considerados prioritarios por las autoridades estadounidenses.
Entre ellos mencionó a Audias Flores Silva, “Jardinero”, recientemente detenido en México; Gonzalo Mendoza Gaytán, “Sapo”, identificado como presunto responsable de campamentos para entrenamiento de sicarios; y Julio César Montero Pinzón, “El Tarjetas”, a quien las autoridades estadounidenses vinculan con el atentado perpetrado en 2020 contra el entonces secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch.
Según la DEA, estos operadores representan distintas áreas de la estructura criminal del CJNG, desde operaciones armadas hasta logística y coordinación territorial.
DEA advierte que ampliará investigaciones sobre redes de apoyo
Además de perseguir a los líderes visibles del cártel, Cole adelantó que la estrategia estadounidense se enfocará en desarticular las redes financieras, logísticas y de corrupción que permiten la permanencia del CJNG.
El funcionario sostuvo que las investigaciones también alcanzarán a personas que, desde posiciones públicas o privadas, presuntamente contribuyan a proteger las actividades del grupo criminal.
KEN SALAZAR, Sin evidencia de nexos de funcionarios con crimen
El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, aseguró que durante su gestión diplomática no tuvo evidencia que acreditara presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y organizaciones del crimen organizado.
El diplomático hizo alusión a señalamientos que en fechas recientes ha realizado la administración del presidente Donald Trump sobre posibles actos de corrupción en estructuras gubernamentales mexicanas.
A propósito de la presentación de su libro Fronteras: mi lucha por una América unida, Salazar sostuvo que la relación entre ambos países debe seguir construyéndose sobre la cooperación y la confianza institucional, al tiempo que evitó respaldar las acusaciones formuladas por integrantes del actual gobierno estadounidense.
”Yo no tengo evidencia de nadie ahí en México que gobierna, pero espero lo mejor. El tiempo nos dará la conclusión, porque la historia siempre da la conclusión”, declaró.
Agencias