El paso fronterizo entre México y los Estados Unidos sigue registrando una tasa alta para el cierre de 2021, especialmente para la región noreste del país.
El flujo principalmente consiste en los residentes mexicanos que van de compras a la Unión Americana, los vacacionistas que disfrutarán varios días de estancia en el vecino país y los paisanos que ya comienzan a regresar a los territorios del norte.
Tanto en el puente Reynosa-Hidalgo, Anzaldúas y el de Pharr puede verse una gran afluencia de personas, a pesar de las advertencias del cierre de algunos festejos por la variante africana del coronavirus Ómicron, que ya es responsable del 90 por ciento de los nuevos contagios.
No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), informó que no tiene planeado por el momento interrumpir el traslado de viajeros no esenciales a través de sus fronteras terrestres.
Aún así, quienes cruzan hacia los Estados Unidos son exclusivamente aquellas personas que cuentan con vacunación completa contra la Covid-19.
Entre los tres puertos fronterizos son 13 casetas que desde la última semana de diciembre están abiertas al público, y el tiempo máximo de espera se ha prolongado a tres horas en vehículo y hasta dos horas y media caminando.
Las autoridades norteamericanas están recomendando a quienes viajarán en días próximos al país a que descarguen la aplicación móvil en sus teléfonos celulares del DHS para estar enterados de noticas y nuevas disposiciones correspondientes al tránsito, a la apertura de puentes y las disposiciones sanitarias vigentes.
Agencias