La lucha contra la violencia de género hermanó a cientos de mujeres y colectivos feministas, esta vez en un performance en el Zócalo capitalino, en medio de la indignación que provocó el asesinato de Abril Pérez Sagaón, cuyo caso “no es aislado”, según la Comisión de Derechos Humanos de Ciudad de México (CDHCM), quien ha emitido seis recomendaciones por hechos similares en lo que va de 2019.
A la consigna de “ni una asesinada más”, más de 2 mil mujeres, jóvenes en su mayoría, replicaron el performance “Un violador en tu camino” del colectivo feminista chileno Las Tesis, al igual que en varias ciudades del país, Europa y América.
Alrededor de las 15:30, integrantes de colectivos como Marea Verde México, Aquelarre Violeta y Amor no es Violencia, además de la Sociedad de Feministas de las facultades de Arquitectura y Economía de la UNAM, ensayaron la coreografía y poco antes de las 17 horas marcharon rumbo a la Plaza de la Constitución.
Las mexicanas, concentradas en el corazón de CdMx, sumaron a la consigna “ya basta” la de “Justicia para Abril”, quien fue asesinada a balazos frente a sus hijos, mientras un contingente marchaba por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres el lunes pasado.
Abril, de 48 años, consiguió que su ex marido, a quien la procuraduría buscará revocar su libertad, fuera procesado por intento de homicidio; sin embargo, el juez de control, Federico Mosco González, reclasificó el delito como violencia intrafamiliar haciendo caso omiso, según la CDHCM, del contexto en el que se desarrollaron las agresiones previas y del riesgo en el que se encontraba ella y sus hijos al quedar en libertad.
Lo demás ya es historia: Abril fue asesinada el lunes pasado a balazos cuando se dirigía al AICM en compañía de sus hijos de 14 y 16 años; el principal sospechoso es su ex esposo, Juan Carlos García, ex CEO de Amazon México.
La indignación generalizada por el caso provocó ayer que el Consejo de la Judicatura local suspendiera, “por lo menos hasta que concluya el análisis de su actuación”, a los jueces Federico Mosco González y Luis Alejandro Díaz Antonio, con el fin de no entorpecer la indagatoria.
En tanto, la CDHCM advirtió ayer que el caso de Abril no es aislado, sino que forma parte de un patrón que invisibiliza la violencia de género en un contexto familiar o de pareja, situación que ha sido documentada por el organismo en seis recomendaciones.
La comisión consideró “preocupante la resistencia de autoridades por realizar un análisis de contexto, que permita identificar cuando se está frente a la presunción de violencia de género que implicaría la aplicación de los protocolos”.
Por ello, llamó al Poder Judicial a fortalecer las estrategias de profesionalización de jueces, que los doten de las herramientas indispensables para vislumbrar riesgos, juzgar con perspectiva de género y advertir “si los encargados de impartir justicia manifiestan un patrón o conducta reiterada de discriminación en el acceso de las mujeres a la justicia”.
La Comisión de Derechos Humanos local también exhortó al Congreso capitalino a hacer las modificaciones necesarias al Código Penal, que permitan sancionar la violencia de género en el ámbito familiar como un tipo penal independiente de la violencia familiar y a la autoridad competente, a poner en marcha los mecanismos de protección en favor de los hijos de Abril.
Agencias