Un total de 61 menores murieron a causa de la violencia en Tamaulipas en 2019, informó la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim); precisó que 40 de estos menores fallecieron por agresiones, 12 por lesiones autoinfligidas y nueve por “otro tipo de violencia”.
Redim teme que este año 2020 la estadística cierre con una cifra mayor, ya que se observa una falta de respuestas efectivas ante el impacto económico y social que ha ocasionado la crisis sanitaria.
Se corre el riesgo de revertir los avances en la garantía de los derechos de niñas, niños y adolescentes en su desarrollo humano, considera la red. Sostiene que “la generalización de la violencia armada es consecuencia de la militarización del país, que ha sido fomentada desde la administración de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y llevada al extremo por el actual titular del Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador”.
Apunta que este último ha incumplido la firma de nueve compromisos a favor de la niñez, lo que deja en estado de vulnerabilidad a los menores.
Redim precisó que por entidad federativa, Guanajuato, Michoacán y el Estado de México muestran los mayores índices de violencia homicida para la niñez.
Según datos oficiales, de cada 100 carpetas de investigación, donde niñas, niños y adolescentes son víctimas, solo tres alcanzan algún tipo de proceso o sentencia.
“En medio de esta crisis institucional de derechos humanos recortan presupuesto a programas de protección de niñas, niños y adolescentes”.
La red afirma que las procuradurías de Protección de Niñez continúan enfrentando los recortes presupuestarios y la carencia de personal suficiente para atender las crecientes expresiones de violencias contra los menores.
“¿Cuántas muertes infantiles significará el presupuesto del 2021?”, cuestiona la agrupación.
Agencias