Chihuahua.- Tras difundirse la noticia de la vinculación a proceso de la maestra Naomy Yamileth Rodríguez Pérez, más detalles del escándalo de Ciudad Juárez han salido a la luz y han logrado obtener la atención nacional.
Esta terrible historia que había estado “oculta a la luz” durante más de un año comenzó cuando, en mayo del 2023, Ruth Escareño una madre de familia notó cambios alarmantes en el comportamiento de su hija de dos años, tras recogerla de la guardería “Techo Comunitario” en Ciudad Juárez, Chihuahua. La niña mostraba angustia y crisis nocturnas, lo que llevó a Ruth a buscar ayuda médica.
El pediatra le sugirió que informara a la fiscalía sobre posibles abusos.
El 22 de mayo de 2023, Ruth llevó a su hija a la fiscalía después de que la niña llorara al ingresar a la guardería y mencionara dolor en su área genital. La pequeña fue examinada por una médica legista, quien encontró signos de abuso.
La niña identificó a la maestra Naomy Yamileth Rodríguez Pérez como su agresora. Ruth relata que un día su hija, al escuchar una canción de banda, le comentó que la maestra Naomy la ponía a escuchar esa música en su celular. Esto la sorprendió, ya que las maestras en la guardería tenían prohibido usar teléfonos. La niña también mencionó que la maestra las hacía bailar de manera “sexy”.
Cuando Ruth le preguntó qué más hacía la maestra, su hija respondió con una sonrisa inocente que les tomaba fotos y videos. Ruth informó esto a la agente del Ministerio Público y descubrió que en el cateo a la casa de la maestra se encontraron cuatro celulares y dos computadoras portátiles.
Pese a la gravedad del incidente, la investigación inicial fue lenta y la guardería continuó operando normalmente, mientras se registraban más denuncias de abusos, hasta acumular más de dos decenas.
La maestra cuenta con 36 abogados, lo que ha complicado aún más el avance del caso.
De pronto aparecieron muchos abogados y una ONG llamada Proyecto Inocencia para apoyarla”, dijo la madre denunciante, refiriéndose a una supuesta organización creada para exonerar a personas condenadas “injustamente”. Además, afirma que su padre es custodio del Cereso.
Fuente El Diario de Yucatán