El invierno 2025-2026 en Estados Unidos se perfila como una de las temporadas más frías y tormentosas de los últimos años, de acuerdo con el nuevo reporte de AccuWeather. Según el meteorólogo Paul Pastelok, amplias zonas del país, especialmente el Medio Oeste, los Grandes Lagos, el Valle de Ohio, el Noreste y partes del Atlántico medio, experimentarán un invierno intenso con frecuentes tormentas invernales.
El informe detalla que la temporada, que comienza oficialmente el 1 de diciembre, tendrá sus tormentas más fuertes tanto al inicio como al final del invierno. En los primeros meses, los sistemas provenientes de Canadá se desplazarán hacia el Medio Oeste, llegando hasta Nueva Inglaterra y la región del Atlántico medio, donde podrían transformarse en nor’easters, tormentas costeras caracterizadas por fuertes vientos y nieve abundante.
Hacia finales del invierno, los frentes fríos se moverán hacia las Llanuras, el Valle del Misisipi, los Apalaches y nuevamente el Noreste, manteniendo el riesgo de tormentas de nieve. Las ciudades como Filadelfia, Nueva York y Boston podrían registrar mayores acumulaciones de nieve que el año pasado. En el área de los Grandes Lagos, se esperan nevadas especialmente severas, destacando Búfalo, Nueva York, donde podrían acumularse entre 90 y 100 pulgadas de nieve durante toda la temporada.
El pronóstico también advierte la llegada de aire ártico al Medio Oeste, el Sureste y la Costa del Golfo desde principios de diciembre. Sin embargo, se prevé un breve periodo de deshielo en enero antes de que las temperaturas gélidas regresen con fuerza en febrero. En la Costa del Golfo, las lluvias intensas y el agua cálida podrían favorecer la aparición de tormentas eléctricas y tornados.
Mientras tanto, el Oeste de Estados Unidos experimentará un escenario completamente distinto. El océano Pacífico presenta temperaturas más cálidas de lo normal, lo que provocará un invierno más seco y templado en estados como California, Oregón y Washington. Según Pastelok, si las temperaturas del mar permanecen elevadas, las lluvias serán escasas y podrían alcanzarse temperaturas cercanas a récords históricos.
Algunas lluvias podrían llegar a California del Sur y el Suroeste en enero, pero los meteorólogos estiman que el patrón climático se desplazará hacia el norte en febrero, reduciendo la probabilidad de tormentas en esas zonas.
Agencias