El gobierno del presidente Donald Trump amplió su ofensiva migratoria hacia personas que buscan ingresar legalmente a Estados Unidos, al suspender temporalmente la emisión de visas de inmigrante y preparar nuevas medidas dirigidas contra algunos extranjeros que ya cuentan con visas de negocios o turismo.
Pausan visas de inmigrante
El Departamento de Estado informó a sus funcionarios consulares sobre una nueva política relacionada con el requisito de “carga pública”, utilizado para evaluar si una persona podría representar una carga para las finanzas públicas estadounidenses.
De acuerdo con un funcionario del Departamento de Estado citado por The Associated Press, la suspensión comenzó previamente en agosto y se prevé que sea temporal, con una duración que podría extenderse hasta principios o mediados de septiembre.
Las personas afectadas serían principalmente solicitantes de visas de inmigrante que se encuentran fuera de Estados Unidos, incluidos quienes buscan ingresar por motivos familiares, como padres, cónyuges, hijos o hermanos de ciudadanos estadounidenses.
Las entrevistas que ya estaban programadas no serían canceladas, sino reprogramadas para septiembre, octubre y noviembre, según la información proporcionada por el funcionario.
Endurecen criterio de “carga pública”
La medida está relacionada con el endurecimiento de las reglas sobre quién puede ser considerado una posible carga pública. El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) reactivó una disposición que permite negar la residencia permanente a determinados inmigrantes que utilizan beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
Sin embargo, algunos tipos de visas para inmigrantes, como las destinadas a trabajadores patrocinados por empleadores, no estarían afectados debido a que estos solicitantes pueden demostrar que cuentan con ingresos.
Expertos en política migratoria advierten que, si la pausa se prolonga, podrían surgir impugnaciones legales.
Preparan revocación masiva de visas
Paralelamente, el Departamento de Estado se prepara para revocar visas de negocios y turismo de categorías B1 y B2 cuyos titulares hayan solicitado asilo o se encuentren actualmente en ese proceso.
Según documentos obtenidos por The Associated Press y declaraciones de funcionarios estadounidenses, la medida podría afectar a visas emitidas entre 2016 y 2026. El número definitivo de documentos que serían revocados todavía no ha sido informado oficialmente.
Especialistas señalan que esta acción no necesariamente afectaría a quienes ya se encuentran en Estados Unidos y tienen una solicitud de asilo pendiente, debido a que su permanencia dependería del proceso de asilo y no de la visa de turista o negocios.
Gobierno busca desalentar solicitudes de asilo
La posible revocación forma parte de una política migratoria que busca desalentar que personas ingresen a Estados Unidos con visas temporales y posteriormente soliciten asilo.
Durante años, los solicitantes de visas de turista y negocios han tenido que demostrar que tienen intención de regresar a sus países de origen una vez concluido el periodo autorizado de estancia.
El gobierno de Trump ha sostenido además que existe un uso indebido del sistema de asilo. El subsecretario de Estado Christopher Landau afirmó recientemente que las solicitudes fraudulentas no deben utilizarse como una vía para evadir las leyes migratorias.
Las nuevas medidas representan un endurecimiento adicional de la política migratoria estadounidense y podrían generar nuevos desafíos legales si las restricciones se mantienen o amplían.
Agencias | El Bravo Digital