Cuidados esenciales que debe tener un paciente con cáncer de mama

Actualmente la detección precoz del cáncer de mama y los buenos resultados obtenidos en los tratamientos hacen que muchas personas hayan conseguido superarlo. Cuanto antes se detecte el cáncer de mama los pacientes tendrán mejor pronóstico y posibilidades de tratamiento.

Se ha visto que la tasa de supervivencia aumenta en un 90% cuando se detecta en los estadios iniciales.

La detección precoz consiste en detectar a través de autoexploraciones y mamografías (radiografía mamarias). Las autoexploraciones son esenciales para poder detectar si hay alguna anomalía en la zona. Y las mamografías permiten detectar tumores que son más pequeños, imperceptibles en la autoexploración.

Actualmente los tratamientos se han modificando y evolucionando pero siguen existiendo los efectos secundarios y se van a necesitar cuidados especiales y cambios de hábitos.

Hay que tener en cuenta que estos efectos secundarios no solamente afectan al cabello sino que además afectan a la piel: facial, corporal o al cuero cabelludo. Producen principalmente una gran deshidratación, y debido a ella un gran aumento de la sensibilidad.

También pueden ocasionar manchas, picor, acné, enrojecimiento y en casos extremos, el levantamiento de la piel produciendo una herida (por roce o frotamiento). Estas complicaciones van a influir mucho en su estado de ánimo de los pacientes, por lo que es importantísimo verse bien para mejorar su autoestima y así poder afrontar mejor y con más fuerza el tratamiento.

Es fundamental que se tenga presente que estas alteraciones, por lo general, son transitorias, y que pueden mejorar bastante teniendo en cuenta los siguientes consejos antes, durante y después del tratamiento oncológico:

SOBRE LA HIGIENE
Bañarse con agua templada y con productos limpiadores neutros sin jabón (syndet: sin detergente), en pastilla o líquidos que respetan el pH ácido de la piel (entorno al 5.5). No utilizar jabones comunes sin un pH fisiológico, lociones con alcohol, perfumes, desodorantes perfumados. Se debe enjuagar bien el cuerpo, con agua templada, que es menos irritante; las duchas que sean cortas, en lugar de baños calientes prolongados, que pueden resultar agresivos para tu piel y provocarte picor e irritación. Y secar la piel con cuidado, con una toalla suave o albornoz, sin frotar.

No se debe de olvidar la importancia de la limpieza facial diaria para mantener limpia y en buenas condiciones también, la piel del rostro

SOBRE LA HIDRATACIÓN:
La hidratación es una de las claves para una piel sana. Una piel normal contiene un 70% de agua, de la cual el 13% está en la capa córnea, y es lo que proporciona a la piel su extensibilidad, flexibilidad y permeabilidad. La regulación del equilibrio del agua en la piel se sitúa en la capa córnea, que constituye la protección natural frente al exterior. Frente a las agresiones externas se vuelve más frágil e incapaz de realizar sus funciones.

El papel de las cremas hidratantes consiste en formar una barrera que evite la evaporación y que favorezca la hidratación a través de agentes humectantes y proporcionar a la piel los medios necesarios para defenderse.

DE ROSTRO:
Cada día, hidrata o nutre cada zona de tu rostro y utiliza además productos específicos para cada zona, por ejemplo un contorno de ojos suaves e hidratantes o nutrir y proteger los labios con un bálsamo hidratante. También utiliza semanalmente una noche a la semana una mascarilla hidratante en tu rostro durante 20 minutos o duerme con ella, para aliviar la tirantez de la piel y así dar a tu rostro un aporte extra de hidratación. No olvides hidratar tu cuello y escote.

DE CUERPO:
Hidrata tu cuerpo todos los días con un bálsamo nutritivo. ¿Qué crema debes elegir? Al ser una piel radiada hay más riesgo de alergias y de intolerancias, es más frágil, por lo que es importante escoge una crema corporal hidratante hipoalergénica o un bálsamo para pieles sensibles, con tendencia atópica o intolerantes y con una textura agradable de usar y que su composición contenga elementos similares a los lípidos naturales de nuestra piel (ceramidas, manteca de karité …).

Lava tu ropa con jabones hipoalergénicos, sin perfume y no es recomendable utilizar suavizantes, para evitar cualquier tipo de irritación en tu piel sensible. Utilizar ropa suelta y cómoda.

PROTECCIÓN SOLAR
Tras los tratamientos quimioterápicos la piel se vuelve mucho más sensible al sol y además suelen salir manchas en la piel, sobre todo en: axilas, ingles, y también en la cara, en las zonas laterales del cuello.

Esta pigmentación, en general, se va a ir recuperándose. Por lo que máxima protección frente al sol utilizando protección solar (SPF 50+) diariamente y reaplicando cada 2h para que no se incremente. Se debe tener paciencia y no usar despigmentantes convencionales, como se usan en otras situaciones, porque son irritantes.

Se pueden utilizar maquillaje y de hecho es muy importante maquillarse, utilizar colorete, pintarse los labios, etc…porque así el paciente se va a ver mucho mejor.

El cuidado cosmético es importantísimo y fundamental porque va a mejorar de manera sustancial el estado de ánimo del paciente, su calidad de vida y también ayudará mucho a la manera de afrontar la enfermedad y su recuperación.

UÑAS
Las uñas y las cutículas de las uñas se pueden debilitar, volverse quebradizas y agrietadas. También pueden aparecer unas líneas o bandas verticales. A veces se oscurecen. Utiliza esmaltes fortificantes y protégelas cuando realices tareas domésticas como limpiar o fregar o cualquier otra actividad en la que las uñas puedan estar en contacto con sustancias que puedan resultar irritantes.

Es bueno tener las uñas cuidadas e hidratadas (con crema) sin cortarlas demasiado, y se pueden pintar pero no usar uñas postizas, ni de gel o porcelana porque pueden dañarla las uñas al limarlas. Además no se debe retirar las cutículas cuando se hace la manicura.

PELO
La caída total del cabello es uno de los síntomas más frecuentes (aunque no se da en todos los casos) como consecuencia del tratamiento oncológico y provoca un malestar psicológico importante.

Cuando se aplica la quimioterapia la caída del cabello se trata de un proceso reversible, el pelo volverá a crecer tras el tratamiento.

Pero con la radioterapia dependerá de la dosis administrada, aunque es habitual que el vello no vuelva a crecer en la zona radiada.

A veces las terapias no provocan la caída del pelo pero si modifican su aspecto. Igual una persona que tenía el pelo lacio puede cambiar y llegar a tenerlo rizado o incluso puede llegar a cambiar de color. No se recomiendan los tintes y los baños de queratina porque son mucho más agresivos.

Es importante que hables con tu médico y le preguntes si en tu caso se va a caer el pelo o no.

Indicar que si se va a producir la caída del pelo, las decisiones son personales: hay quienes se cortan mucho el pelo o se afeitan la cabeza para no ir viendo la caída día a día y otros utilizan peluca. También se puede utilizar pañuelos, turbantes o pelucas que no tengan adhesivos que puedan irritar la piel, porque el cuero cabelludo también está sensible.

Además, conviene que tengan unas 8 horas al día el cuero cabelludo descubierto.

Si no se utiliza nada y se sale a la calle es importante ponerse protección en el cuero cabelludo desnudo al sol también.

CEJAS, PÁRPADOS Y PESTAÑAS
Las cejas y las pestañas también se caen. Si es transitorio, como ocurre en la mayoría de los casos, será suficiente con maquillarlas. Si después de acabar el tratamiento, vemos que no se recuperan se pueden hacer un microblanding o micropigmentación, o incluso un tatuaje.

Con las pestañas es mejor no hacer nada y esperar. No utilizar pestañas postizas porque irritan mucho.

CICATRICES
Si se realizan tratamientos de cirugía, tras la intervención pueden quedar una cicatriz hipertrófica (mala cicatrización), por lo que hay que tratarlas, hidratarlas y poner parches de silicona para intentar que reviertan y la piel vuelva a estar a su ser.

Por último indicar que el paciente va a necesitar adaptase poco a poco a estos cambios y a su nueva imagen corporal que va a repercutir directamente en su estado de ánimo y en su forma de verse y relacionarse con su entorno. La mayoría de los cambios va a ser temporales, como ya he indicado.

Te invito a conocer el testimonio de Verónica, sobreviviente de cáncer de mama y mujer guerrera que nos demuestra que se puede ganar la batalla a la enfermedad. Dale clic al reproductor que está aquí abajo. No olvides suscribirte a mi canal.

Agencias

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