Los importadores de autos usados de Estados Unidos han mantenido su labor suspendida parcialmente ante la incertidumbre de probables aseguramientos por parte de las autoridades del Estado, pero tienen la esperanza de un nuevo programa de legalización por parte de la Federación.
Tomás Cantú, uno de los empresarios líderes en este rubro, informa que desde el incidente con los inspectores de Finanzas de Tamaulipas, los “loteros” han mantenido sus unidades a resguardo, no en venta, por el riesgo.
Precaución
Por ahora han sacado a las calles para exhibición y venta sólo los vehículos mexicanos y fronterizos que tienen, ya que no implican ningún problema, están en orden.
Pero su actividad se ha visto muy reducida por causa de la reciente incursión de las autoridades en las áreas de venta de los vehículos, además, no saben si habrá una repercusión por la recuperación de las unidades confiscadas.
Es un rubro de la economía que por ahora se ha contraído porque hay temor a perder su inversión y por supuesto, a enfrentar las graves multas que enfrentarían por parte de la Secretaría de Hacienda.
Temor
Si bien esas acciones se han suspendido, no pueden trabajar con tranquilidad porque están siempre a la expectativa por si tienen que proteger sus unidades.
Cita que se han manejado de esa forma las ventas ante los elevados impuestos que aplica la Secretaría de Hacienda para las importaciones, son aranceles muy altos, que superan el precio comercial de los autos.