El clero mexicano está convocando a toda la población para que al margen de credo o ideología, se una para demandar a una sola voz, un alto a la violencia que sufren cada día miles de víctimas en todo el país, que simbólicamente se hará escuchar por medio de un repique general de campanas el día 20, para recordar también que siguen impunes los asesinatos de los misioneros jesuitas Javier Campo Morales y Joaquín César Mora Salazar, así como el del señor Pedro, que los apoyaba.
Invitan
El padre Alan Camargo, de la pastoral de comunicación de la diócesis de Matamoros, informa que se promueve la unidad como ciudadanos para promover ante las autoridades garantías para la comunidad, que se respete la dignidad y la vida de las personas.
Los sacerdotes plantean que cesen los asesinatos, que se haga justicia a muchas víctimas, de las que no se ha informado el avance, como ha sido el caso de los jesuitas Campo y Mora, caídos en 2022 a manos de probables miembros de la delincuencia organizada en el templo de la comunidad de Cerocahui, municipio de Urique, en la sierra de Chihuahua.
A la fecha no se ha informado oficialmente si hay algún progreso de la investigación, como ha ocurrido con otros cientos de casos menos “sonados”, porque se trata de personas poco conocidas.
Convocados
El obispo Eugenio Andrés Lira convocó a todas las parroquias, capillas y comunidades, así como a hombres y mujeres de buena voluntad para que, al margen de su fe o creencia, se unan en esta demanda de justicia y seguridad para todos.
En el país, como en todo el mundo, hay mucho divisionismo de la población en función de raza, religión, ideología política y otros aspectos, pero la finalidad en esta campaña es fomentar la unidad de la gente en el propósito de exigir seguridad y paz social.
Se promueve una nueva construcción social donde las personas puedan vivir en paz, libres de violencia y miedos, que ya es momento de que las autoridades logren pacificar el país, contener la violencia y brindar confianza a sus habitantes.