La Organización Panamericana de la Salud (OPS) instó ayer a los países latinoamericanos a usar una nueva prueba rápida para detectar el Covid-19 y aseguró que ya se aplica un test piloto en regiones remotas de Ecuador, El Salvador, México y Surinam.
Reveló que trabaja con las autoridades de Venezuela para llevar la nueva prueba de antígenos a zonas donde no hay fácil acceso a los estudios de laboratorio.
Me complace informar que ha llegado uno de estos avances que podrían cambiar las reglas del juego en nuestra región, expresó la directora de la OPS, Carissa Etienne. Ahora tenemos una prueba de diagnóstico asequible y confiable que se puede realizar en cualquier lugar, agregó. El nuevo test fue aprobado en septiembre por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que empezaron las pruebas de la fase 3 de la vacuna rusa Sputnik-V en 2 mil voluntarios de su país, al tiempo que su par de Brasil, el neofascista Jair Bolsonaro (quien ya padeció Covid-19), reiteró ayer que la pandemia fue sobredimensionada, pese a que Brasil es el segundo país del mundo con más muertos, sólo después de Estados Unidos.
Epicentro
El continente americano ha sido el epicentro del coronavirus durante meses, con más de 18 millones de casos y más de 590 mil muertos. Más de la mitad de esos contagios, 10 millones, han sido reportados en América Latina, donde también se han registrado más de 370 mil decesos, según la Universidad Johns Hopkins.
La primera ola de la pandemia de Covid-19 causó más de 200 mil muertes de forma directa e indirecta en una veintena de países occidentales, según un estudio publicado en la revista Nature Medicine, el cual apunta que España fue el más golpeado.
De ese total, 167 mil decesos fueron atribuidos oficialmente al Covid-19. El resto, unos 40 mil, se debieron a que el colapso de los hospitales impidió aplicar la prueba de diagnóstico del SARS-CoV-2, así como a muertes indirectas, que ocurrieron por aumento de la violencia intrafamiliar, suicidio, pérdida de ingresos y el entorpecimiento de los sistemas de salud, que redundó en el retraso de diagnóstico y cirugías aplazadas, indicó el estudio del Imperial College de Londres.
Dada la amenaza que significa el Covid-19, la OMS calcula este año entre 200 mil y 400 mil muertos más por tuberculosis, a pesar de la existencia de una cura, que ponen en peligro los logros de los años recientes en el combate a esta enfermedad, que cobró la vida de 1.4 millones de personas en 2019.
Agencias