Debido al disminuido poder de compra de los salarios al cierre de 2022, muchas familias recurren hoy al comercio informal para la compra de los obsequios para Navidad, del atuendo para los dos principales festejos, así como para la adquisición de algunos insumos para los alimentos que van a preparar.
No es una cuestión de gustos ni preferencia, sino de números, ya que las amas de casa buscan el mayor rendimiento del limitado gasto que tienen para salir adelante con el compromiso de la cena navideña, sin llegar al extremo de aplicar la frase de “regale afecto, no lo compre”.
Como comenta Mara Enríquez Moreno, comerciante del tianguis de la calle Océano Pacífico, en la colonia Ampliación Solidaridad, mientras en algunos hogares la preocupación principal es la ubicación en la mesa de los invitados, en otras casas lo principal es reunir los ingredientes para el platillo principal -y tal vez único- de la convivencia.
De todo
Además de ropa, calzado, enseres para el hogar, algunos tianguistas está aprovechando la ocasión para ofrecer a su clientela algunas verduras y especias, para quienes no tienen la oportunidad de trasladarse hasta el mercadito Treviño Zapata.
Hay clientes para todo, dice, sobre todo porque el mercado Catarino Garza que se ubica en ese sector está reservado para bienes y servicios, no manejan productos de la canasta básica que tanto se requieren a precio bajo.
El punto es que hay clientes para cada tipo de negocio y calidad de mercancía, pero es evidente que más personas tienden a buscar opciones para la compra de algunos artículos en buen estado, a un importe más considerado.