En septiembre termina el decreto para la legalización de vehículos “chocolate” en el país, y no se tiene una seguridad de que continúe en la siguiente administración federal, lo que ya se sabía desde el principio es que no era algo permanente, sino temporal.
Plazo
Según el empresario Tomás Cantú, especialista en el tema de la importación automotriz, la más reciente vigencia del decreto termina el último día hábil de septiembre, y pues no hay por ahora nada que haga suponer que la nueva presidenta de la república vaya a darle continuidad.
Comenta que ha sido un proceso muy importante, porque no solo permitió darle formalidad al patrimonio de miles de familias en todo el país, sino que además generó muchos recursos que hoy se ven reflejados en nuevas vialidades y el mantenimiento de otras ya existentes.
Pero últimamente las familias han dejado de lado este trámite, muy pocas personas acuden a “nacionalizar”, cuando el primer año y medio fue un caos por tanta demanda que se tuvo, que la gente ansiaba alcanzar una cita que podría tardarle tres meses, y tenía que trasladarse a otra ciudad para modular.
Rápido
Ahora, como se han abierto muchos módulos y hay menos gente haciendo el trámite, el proceso es muy ágil, aunque faltan miles de unidades por proteger mediante dicho decreto, a pesar de que el impuesto que se paga es simbólico en comparación con la importación tradicional mediante el pago de aranceles en el puente.
Evidentemente faltan muchos vehículos por formalizar, pero los propietarios no están mostrando gran interés en legalizarlos, por lo que es incierta una probable continuidad tras la sucesión presidencial.
Héctor Flores