Ante la imperativa necesidad de garantizar la educación secundaria para sus hijos, cientos de padres de familia se aventuraron a soportar las inclemencias del clima para hacer fila la madrugada del martes unos, el miércoles otros, para alcanzar una de las 380 fichas de nuevo ingreso, en la secundaria general Ocho.
La directora, profesora Margarita Sánchez Bonilla, consideró que no era necesario proceder de esa manera a riesgo de la salud, porque a las 8:00 horas se comenzó a entregar el formato de inscripción, pero los papás lo ven diferente, sienten que es preferible pasar tal experiencia con tal de asegurar un espacio para sus adolescentes.
Proceso
Explica que el martes entregaron algunos documentos, otros el miércoles, un total de 380, que son las vacantes que se tienen para nuevos alumnos.
También, la dirección solicitó a la Secretaría de Educación ampliar los grupos de primero a 41 alumnos, para que puedan ingresar otros 30.
Para aceptar alumnos se aplica el criterio de que la familia viva cerca de la escuela, que el plantel quede de camino al trabajo de los padres, o que el centro de trabajo esté cerca. Otro “filtro” es que ya tengan hermanitos estudiando allí.
Una vez cumplidos con dichos registros, se acabó el cupo, no hay más espacios disponibles, y es necesario aclarar que 30 de esas vacantes dependerán del visto bueno de la SET.