Aunque no se han dado a conocer las reglas de operación para el programa de regularización que decretó el gobierno federal, se sabe de antemano que sólo aplicará para las unidades que ya se encuentran en territorio nacional adelantó la diputada Adriana Lozano.
En una gira de trabajo por las colonias de la periferia, la legisladora por el distrito 04 dijo que se trata de un registro para vehículos que ya permanecen en el país, no propiamente un programa de importaciones para traer más, pagando aranceles en los puertos de entrada.
Trasciende
Al menos eso es lo que hasta hoy se está manejando en las secretarías de Hacienda, Economía y Seguridad, que serán las encargadas de llevar a cabo dicho procedimiento, una vez que se conozcan las normas que se van a aplicar.
Lozano es también especialista en el sistema tributario, y de acuerdo a los datos que conoce, el registro en puerta será solo para automotores que ya circulan en todo el país.
Pero debido precisamente a que no hay mucha información oficial al respecto, algunas familias ya se apresuraban para comprar vehículos de modelo más reciente o en mejores condiciones en Estados Unidos, con la idea de importarlos para luego trasladarlos a su lugar de procedencia.
Accesible
Lo que está definido por mientras es que el registro tendrá un costo de dos mil 500 pesos por unidad, y que las autoridades de seguridad tendrán acceso directo a la información de cada auto, de su propietario y su domicilio, como medio para proceder en casa de incurrir en una falta, propiciar un accidente o cometer un delito con el vehículo.
Debido a que el proyecto se inicia con los siete estados de la frontera norte, la “regularización” sólo aplicaría para sus residentes, los del resto del país deberán esperar que les toque el turno, porque será un programa de cobertura nacional.