Cientos de mexicanos están llegando a la frontera norte del país junto con sus familias en busca de mejores oportunidades. Esto porque la situación económica de donde vienen es muy complicada o bien por la inseguridad que prevalece ni hay dónde trabajar.
Gladys Cañas, presidente de la asociación civil Ayúdales a Triunfar, explica que ya no sólo extranjeros sino una gran cantidad de mexicanos están llegando con mayor frecuencia, por lo regular son familias completas que vienen con el fin de quedarse aquí o si pueden cruzar a Estados Unidos.
Son distintos panoramas y algunos con diferentes ventajas o desventajas que los hacen únicos, manifiesta.
SIN GARANTÍAS
Refiere que algo tienen en común todas estas personas mexicanos como extranjeros, “el gobierno no les garantiza su seguridad en el lugar donde estaban ni muchos menos hay trabajo o hasta son oprimidos por el mismo sistema”, expresa.
La ventaja de los mexicanos es que pueden trabajar aquí mismo o quedarse a vivir como lo han hecho miles de ciudadanos de la frontera que hace décadas se asentaron y viven bien. Pero por mientras se acomodan o deciden qué hacer pueden pasar muchas cosas, no tienen el respaldo de nadie más que las organizaciones humanitarias.
PIERDEN
Al no tener un lugar fijo dónde vivir ni ingresos fijos, los niños que vienen en esas familias pierden de estudiar y no van aprendiendo nada. En pocas palabras se les quita esa oportunidad de tener una educación, su niñez y hasta sufren maltratos algunos de ellos porque los ponen a trabajar, expresa.