Senado inicia análisis de iniciativa para reducir jornada laboral de 48 a 40 horas

Tras meses de deliberaciones, el Senado de la República ha tomado formalmente las riendas del paquete de iniciativas que busca reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.

Presentado originalmente por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 3 de diciembre de 2025, este proyecto se ha consolidado como una prioridad legislativa de alto impacto, respaldada por un acuerdo tripartito entre el sector empresarial, el obrero y el gobierno federal.

Las Comisiones Unidas de Trabajo, Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos tienen programada la lectura, discusión y eventual aprobación del proyecto de dictamen en sentido positivo para la reforma constitucional este martes 10 de febrero.

Reforma
La propuesta contempla una reforma constitucional al artículo 123 y modificaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT). El objetivo central es reducir progresivamente la jornada laboral semanal sin afectar salarios ni derechos adquiridos, bajo un esquema de gradualidad hasta el año 2030, con la primera reducción de dos horas prevista para 2027.

Este esquema ha sido duramente criticado por partidos como Movimiento Ciudadano, que anteriormente presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados, porque plantea que la jornada de 40 horas sea aplicado de inmediato, no de manera gradual y con dos días de descanso a la semana.

El proyecto de Sheinbaum incorpora un modelo de flexibilización de la jornada, permitiendo distribuir el tiempo de trabajo “hasta ocho horas diarias”, lo que elimina esquemas rígidos y abre la puerta a mantener un solo día de descanso semanal.

La senadora Imelda Castro, de Morena, consideró que la iniciativa enviada por el Ejecutivo es muy buena porque se suma a otras reformas que en materia laboral muy importantes en favor de los trabajadores, como la de vacaciones dignas, la desaparición del outsourcing y la Ley Silla, así como el incremento del salario mínimo.

En entrevista, la legisladora señaló que este martes a más tardar las comisiones habrán de aprobar los dictámenes y el miércoles está previsto el debate en el Pleno.

”Nosotros estamos seguros de que va a salir adelante. Por supuesto que hay partido pequeños que quieren hacer un planteamiento que ellos son de mas avanzada, pero en realidad nosotros tenemos que responder a un consenso que ya se hizo durante un año, una serie de consultas, entre las cámaras empresariales, los patrones y también los sindicatos de los trabajadores”, apuntó la senadora sinaloense.

Subrayó que si bien es cierto que la iniciativa fue presentada por la presidenta Sheinbaum, es producto de una serie de consultas, sobre todo en la parte de la progresividad.

Uno de los puntos medulares es la gradualidad. La reforma no entrará en vigor de forma inmediata en su totalidad; se prevé una reducción de dos horas por año a partir de 2027, con el objetivo de alcanzar la meta de las 40 horas hacia el año 2030.

"Eso no va a cambiar, hay un compromiso de la presidenta de que sea progresivo. Porque además así ha sido en otros países donde ha entrado en vigencia, y si acaso, hay apertura para ver cómo se organizan los días de descanso. La iniciativa viene con un día de descanso obligatorio, pero igual puede haber otro medio día. En fin, es cosa de compactar las horas, pero son 40 a la semana”, expuso la senadora morenista.

Además, la iniciativa propone ajustes técnicos significativos: las horas extra se pagarán con un 100% adicional al salario ordinario y se establece un límite de 4 horas diarias, hasta cuatro veces por semana. En tanto, el tope semanal se ajusta a 12 horas (frente a las 9 actuales), siempre que se justifiquen casos excepcionales y se remuneren al 200% adicional.

Están chicaneando
Por el otro frente, la vicecoordinadora de Movimiento Ciudadano e integrante de la Comisión de Estudios Legislativos del Senado, Alejandra Barrales, advirtió que la propuesta que se perfila desvirtúa el objetivo central de la reforma, porque mantiene los 6 días de trabajo y 1 de descanso vigente desde 1917.

“Están chicaneando. Hay que avanzar a 2 días de descanso por 5 de trabajo, porque lo que se conoce hasta el momento, hemos dicho, se trata de una propuesta que chicanea el objetivo real de las 40 horas”, aseveró la legisladora del partido naranja.

Por su parte, la diputada Laura Ballesteros, también de MC, reiteró la postura de su partido a favor de reducir la jornada laboral con dos días de descanso obligatorios, y rechazó la idea de posponer su aplicación hasta 2030 mediante una transición gradual.

Imelda Castro reviró que el caso de los días de descanso se puede revisar, pero lo que no tendrá cambios es el tema de la progresividad, porque es producto de una consulta muy amplia que se estuvo haciendo durante un año.

"Que haya las propuestas, debemos estar abiertos, aquí lo importante es que se va a reducir la jornada laboral. ¿Cómo se junta el descanso? Bueno, ya es un asunto de si mantenemos la flexibilidad que tiene ahora o se abre un poquito más", apuntó.

El lunes, el Grupo Parlamentario del PAN en el Senado dio a conocer que demandará que la reforma laboral para reducir la jornada semanal a 40 horas se implemente con reglas claras y sin dilaciones, garantizando esquemas que permitan cinco días de trabajo por dos de descanso.

El Partido Acción Nacional criticó la propuesta oficial y la calificó como una simulación, porque mantiene esquemas de seis días laborados por uno de descanso y contempla ampliar el límite de horas extraordinarias semanales de 9 a 12, lo que desde su punto de vista desvirtúa el objetivo central de la reforma y podría afectar la salud y calidad de vida de los trabajadores.

No se trata de afectar al patrón
La senadora morenista subrayó que se consultó con empresarios y prestadores de servicios, de todos los giros de la economía y la industria, porque en reformas de este tipo es muy importante que opinen los sectores involucrados.

No se trata de ninguna manera de afectar a los empresarios, se trata de beneficiar a los trabajadores, pero no afectar a los patrones, a los empleadores", expuso Castro.

“Por eso nosotros quisiéramos que la iniciativa salga como va. Tenemos los votos y las condiciones para ello, Vamos a hacer el primer gobierno y el primer partido político o coalición que le va a responder al pueblo de México”, destacó la senadora.

“Los panistas y los priistas ahora son muy laboralistas, pero cuando estuvieron en el gobierno nunca fueron capacidades de darle mejores condiciones a los trabajadores”.

De acuerdo con un análisis de Integralia Consultores, la aplicación de esta reforma en los términos originales presenta retos para la iniciativa privada, entre ellos el aumento de costos porque si bien se amplían la flexibilidad formal en la distribución de la jornada para mantener cierta productividad, implica un aumento estructural de costos laborales por contratación de horas extras o de personal para cubrir turnos.

Imelda Castro comentó que, aprobada la iniciativa, para vigilar que se cumpla con la ley, están las áreas reguladoras. Para la inspección y vigilancia está la Secretaría del Trabajo, que tiene delegaciones en los estados y áreas correspondiente.

Hay un tema de reglamentación, de regulación, para que se revise y se cumpla. Sabemos que a veces hay resistencias, pero es un tema no solo de ley, de Constitución. Se va a reformar nuestra Constitución para la reducción de la jornada laboral, entonces este tema se tiene que respetar", manifestó.

"Es muy importante que nuestros trabajadores, trabajadoras, tengan un derecho al ocio, al descanso. Nosotros sostenemos que esto va a significar mayor productividad. La gente necesita trabajar tranquila, descansar a gusto, y creo que esto va a ayudar muchísimo a mejorar la relación trabajo capital en México", puntualizó.

De acuerdo con la Secretaría del Trabajo señala que la reforma tendrá un impacto directo en el bienestar de 13.4 millones de personas que actualmente laboran por encima del límite propuesto.

Agencias