Por evidente falta de interés de la población en el programa de legalización automotriz autorizado por el presidente López Obrador, para el 31 de marzo podría cancelarse por completo y definitivamente es una oportunidad que no se volverá a ver pronto, afirmo Raúl Quintanilla, responsable del Repuve en Mundo Nuevo.
Desaire
Y es que de 102 a 110 trámites que se atendían a diario en el módulo del Centro de Convenciones Mundo Nuevo, al cierre de operaciones del miércoles sólo hubo 35, es decir, todo parece indicar que no hay entusiasmo de la gente, que nadie más piensa aprovechar el programa, aunque la realidad es otra, afirma el funcionario: “es por la cuesta de enero, la gente no trae lana”.
Por tal motivo, exhortó a la población a poner más empeño para que no se cierre el programa, porque si esto continúa así, para el 31 de marzo que vence, ya no había gente en fila, se va a suspender “y no volveremos a tener una oportunidad como ésta, y eso lo puedes escribir en la biblia”.
Una “luz”
La “tablita de salvación” que podría salvar el programa, sería la autorización del Congreso federal para que ingresen al programa los vehículos que fueron importados al 10 por ciento, es decir, para uso exclusivo de la frontera, y que coloquialmente se denominan “regularizados”.
También para aquellos autos que “se manejaron con placas chuecas”, pero que alguna vez pasaron la verificación del Registro Público Vehicular.
Del mismo modo, se espera que se vuelvan a integrar al programa de “nacionalización” los autos europeos, que se identifican porque el número de serie que traen en el tablero o en la puerta del conductor (y en al menos otras 16 autopartes), inicia con letra.
Esas unidades se eliminaron del decreto porque no proceden de Estados Unidos ni Canadá, pero en virtud de que representan más del 70 por ciento del padrón de vehículos “chocolate” que circulan en el país, se podrían aprobar.
Dichas unidades prevalecen porque son los más baratos de conseguir, entonces gran parte de las familias de escasos recursos los podían comprar.
En discusión
Dicha propuesta está a discusión con el pleno del Congreso federal, pero este miércoles a las 13:00 horas, cuando se declaró un receso, no se alcanzó un acuerdo. Se espera que al reanudarse el pleno se pueda dar la autorización, por el bienestar de la población.