Autoridades del Instituto Nacional de Migración y la asociación civil Resourse Center Matamoros, no lograron convencer a todos los migrantes que se encuentran en el campamento del bordo del río Bravo, de reubicarse por unos días a la Casa del Migrante, ante el riesgo de una crecida.
Gaby Zavala, representante de CRM, los invitó a trasladarse con apoyo de transporte a un lugar más seguro, pero la mayoría se niega porque dicen que “pierden su lugar en la fila” para ir a migración americana.
Hacinados
Se estima que son alrededor de mil 600 extranjeros, procedentes de Honduras, Salvador, Nicaragua, Belice, Cuba, Perú y otras naciones, que permanecen en este lugar con la esperanza de ser atendidos en una corte de los Estados Unidos, para solicitar asilo político.
Muchos de ellos huyeron de su país por ser perseguidos políticos, por la inseguridad, otros por guerra, y con eso justifican su demanda de refugio en Estados Unidos.
Algunos llegaron en caravanas, otros en grupos aislados, pero se han concentrado en la zona federal del puente, ya que debido a diversas circunstancias, como la pandemia, se cerraron las oficinas de Inmigración en EU.
Atenidos
De este lugar no se quieren ir, la mayoría ni siquiera para conseguir trabajo, ya que por su condición vulnerable, han conseguido apoyo de organizaciones civiles internacionales, como CRM, que les provee de alimentos, ropa, enseres, ayuda humanitaria en general.
Como reciben de todo sin tener un trabajo, compromiso de horario, de estar a la orden de un patrón, han hecho cómoda su incomodidad, al grado que prefieren estar así de expuestos, porque creen además, que si se trasladan a otra parte, las organizaciones les dejarán de mandar la ayuda.
Como algunas familias, madres solteras sobre todo, decidieron recoger su casa de campaña para irse a la casa del migrante se retiraron del campamento rotoplas, lavaderos y baños portátiles, para colocarlos en su nueva sede, pero aún así la mayoría prefiere quedarse.
Destino
De momento, la Casa del Migrante es la mejor opción de cambio, pero como son cientos de personas, se analizaba la opción del multideportivo que está también en la colonia Solidaridad.
Zavala dijo que dependerá de las autoridades de Protección Civil determinar si la reubicación de estas personas se hará de forma obligatoria para salvaguardar su integridad.
Ahora serían los vecinos de colonias como Solidaridad y sus alrededores, que tendrían que lidiar con los migrantes, que tienen antecedentes de robo, invasión a la propiedad, y otros, que han denunciado en la colonia Jardín y zona centro.