En comparación con el año pasado, en esta ocasión los propietarios de restaurantes están mejor. Con fechas como el Día del Niño que cayó en viernes aunado al 1 de mayo, Día de las Madres y posteriormente el Día del Maestro el sábado.
Pablo Reyna Quiroga, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados, reconoce que en estos negocios se han logrado ventas por más del 70 por ciento en esos tres fines de semana, lo que ha recuperado la confianza en el sector.
Es cierto que la situación económica no es igual para todos los sectores pero en temporadas este año se va a notar la diferencia muy positiva.
Esto viene a dar aliento a uno de los sectores más arruinados por la pandemia porque se les obligó a cerrar desde marzo también. Otros estuvieron abriendo mínimo de su capacidad o sólo ventas para llevar lo no fue igual y tuvieron pérdidas.
“Al menos ya con esta buena racha no da optimismo para seguir trabajando y ahora con la confianza de regresar a la normalidad una vez la vacunación se está completando. Nada que ver con el 2020 cuando a estas alturas esperábamos lo peor en los hospitales y clínicas que llegaron al colapso generando caos y tragedias”, asegura.
El verano es una temporada buena en tiempos ordinarios sin pandemia aunque no haya fechas relevantes seguidas. Si para esos momentos las restricciones han sido levantadas los negocios se van a recuperar más fácil para cerrar el año positivo enfrentando todos los gastos que se generan.
Así que la esperanza está puesta y de acuerdo a como van los meses, se tienen razones para ser positivos en la segunda mitad del año ya por entrar.
Las actividades de playa así como los visitantes generan derrama económica en la ciudad desde luego y será aprovechada, señala.
Emmanuel Aguilar