La suspensión de la celebración a los difuntos en Tamaulipas ha sido un duro golpe a la economía, ya que muchos comerciantes no pudieron cancelar pedidos de flores que hicieron a los centros de distribución del interior del país, tras conocerse el cierre de los panteones.
Austeridad
“No sabemos qué vamos a hacer con las flores, poca gente las está llevando porque no se permitió entrar a arreglar las tumbas, no hay entrada a los panteones”, dice Fernando Salgado, que viene del Estado de México con un camión de tres toneladas y media cargado con cempasúchil y mano de león, dos de las variedades de flor que se utilizan en la ornamentación de la fiesta a los muertos.
Pero no todo tiene que ver con la restricción del acceso, sino que además los pequeños ramos de la flor amarilla por ejemplo, tiene un costo de 100 pesos o más, ya que se han encarecido mucho este año, no todas las personas llevan, o limitan la cantidad que llevan,
Como no hubo permiso para instalarse en los alrededores de los cementerios, ahora estacionaron el camión afuera del mercadito Treviño Zapata para ofrecer su mercancía a los consumidores, sin embargo la competencia es muy amplia.
Ausentismo
En la calle entrada al panteón Los Tomates, en la colonia Del Carmen, la mayor parte de los negocios relacionados con las flores, adornos fúnebres y otros, se encontraban cerrados este domingo, ya que no había concurrencia, las pocas familias que acostumbran visitar a sus familiares fallecidos, no pudieron hacerlo este año.
Los negocios de alimentos, de artesanías, tampoco se hicieron presentes, por lo cual la calle lucía literalmente vacía.