La presencia de elementos de seguridad mexicanos en la frontera sur disminuyó este domingo, luego de que la caravana de migrantes proveniente de Honduras fuera detenida y obligada a retroceder por la fuerza policiaca y militares de Guatemala en la población de Chiquimula, durante su intento de cruzar hacia territorio nacional para dirigirse a Estados Unidos.
Ante las medidas tomadas por Guatemala, se observan apenas algunos de los cientos de elementos de la Guardia Nacional, el Ejército y los agentes de Migración mexicanos que se desplegaron el viernes pasado en torno al río Suchiate.
Sobre el puente Rodolfo Robles también la vigilancia es escasa y se puede atravesar sin mayor complicación.
Por su parte, la presencia militar guatemalteca es nula en la zona limítrofe con México, en la ciudad de Tecún Umán, departamento de San Marcos.
Pese a los 20 retenes que las autoridades guatemaltecas han desplegado en sus carreteras para replegar a la caravana, que partió el viernes pasado de San Pedro Sula (Honduras), se contempló que los primeros grupos de migrantes comenzarían a llegar a las primeras horas de este lunes a la frontera sur mexicana.
Ante ello, el gobierno mexicano a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), hizo un llamado a los gobiernos de Honduras y Guatemala “para aplicar de manera responsable los protocolos migratorios y sanitarios localmente establecidos.
“Esto a fin de evitar riesgos sanitarios derivados de la pandemia de covid-19, que afecta duramente a la región”.
En la tarjeta informativa, la cancillería mexicana hizo un exhorto respetuoso a las autoridades de Honduras para que atiendan, “oportunamente, este flujo irregular de personas migrantes, de tal manera de que prevengan nuevos desplazamientos”.
En ese sentido, reiteró que México “no es indiferente a las causas estructurales que provocan estos movimientos masivos y reconoce las necesidades legítimas de las diversas poblaciones que integran los flujos migratorios”.
Pero la SRE aclaró que solo a través de esquemas migratorios seguros, ordenados y regulares se podrá garantizar la atención efectiva y transversal de estas poblaciones, que se enfrentan altos riesgos durante su ruta migratoria ante la crisis sanitaria actual y por los peligros que supone el crimen organizado que busca lucrar con ellos.
Agencias