El número de niños y adolescentes migrantes no acompañados retornados en este año registra una disminución drástica de la que no se tenía precedentes hasta ahora desde que inició la crisis por la pandemia del Covid-19, dio a conocer ayer el encargado del Centro de Atención al Menor Fronterizo (Camef), Julián Parra.
Precisó que hasta ayer tenían contabilizados 215 ingresos de menores al Camef, mientras que en el mismo periodo del año pasado registraron 602 niños y adolescentes -hasta julio de 2019-, año en el que asistieron a un total de 910 menores a quienes ayudaron a regresar con sus familiares a sus entidades federativas o en algunos casos, a sus países de origen.
“El Sistema DIF a través del albergue Camef, que es la institución que se encarga de darle asistencia social a las niñas, niños y adolescentes migrantes que viajan no acompañados ha visto reducido los ingresos de estos niños retornados durante esta contingencia del Covid-19, han bajado drásticamente los números hasta en un 80 por ciento menos comparado con el año pasado; no teníamos en nuestros registros una baja tan drástica”, dijo el encargado del Camef.
Entre uno y dos ingresos por semana
Especificó también que en abril, mes en el que se empezaron a implementar medidas más determinantes para contener los contagios tanto en Estados Unidos como en México, registraron solo 6 menores retornados, al igual que en mayo con la misma cantidad; mientras que en junio sólo fueron 9 niños y adolescentes, y 16 menores retornados en julio.
Julián Parra, comentó que, en la mayoría de los casos de los menores que asisten, son niñas, niños y adolescentes mexicanos a los que detuvo en esta ciudad la autoridad migratoria antes de intentar cruzar de manera ilegal hacia Estados Unidos, además de menores centroamericanos -en su mayoría procedentes de Honduras, El Salvador y Guatemala- también en la búsqueda de ingresar a suelo estadounidense para reunirse con familiares o para estudiar y/o trabajar, y a quienes pone a disposición el Instituto Nacional de Migración (INM) para darles asistencia social mientras se resuelve su situación migratoria.
Preciso que, algunos de los menores mexicanos y centroamericanos que asisten son retornados desde albergues migratorios en Estados Unidos o durante su tránsito en ese país en busca de sus familiares.