Ante el elevado nivel de riesgo que representa para las familias el uso de madera y carbón para procurarse calor en los días más críticos del invierno, la Cruz Roja insiste en la búsqueda de otras opciones para protegerse del frío, por experiencias no gratas que se han sufrido en algunos hogares por dicha causa.
La recomendación del personal de emergencias es buscar otra manera de ambientar la vivienda porque la combustión del carbón por un lado genera monóxido de carbono, además de ser propenso este combustible a generar lesiones por quemadura, incluso, a provocar un incendio por accidente.
Evitar usar un anafre
Gabriel Ponce Lara, responsable del área de Socorro, informa que la población debe evitar usar un anafre, una “lumbre”, en áreas cerradas porque es peligroso, ya que al consumirse el combustible vegetal genera gases que provocan gases venenosos, sería menos riesgo usarlo en áreas abiertas.
La exposición a estos gases genera falta de aire, dolores de cabeza, mareos, náusea, debilidad o hasta la muerte. Hay personas que han fallecido mientras duermen a causa del uso de los anafres, un medio de protección que familias humildes utilizan para hacer más confortable su vivienda.
Los especialistas del clima avizoran una temporada invernal muy intensa, por lo cual se plantea la utilización de medios más adecuados, como los calentadores eléctricos, que si bien también ameritan supervisión constante, presentan menor nivel de riesgos.