Luego que se complicara más el proceso de legalización de autos usados denominados “chocolate” con el cierre de los módulos del Repuve que ya operaban en tres municipios de Tamaulipas, los importadores y comercializadores decidieron emprender movilizaciones para presionar a las autoridades de los tres niveles de gobierno para que la nacionalización sea una realidad, pero sobre todo, que sea sencilla.
Los ignoran
El empresario Raúl Quintanilla dijo que ellos han insistido en que se instale en Matamoros un módulo del Repuve, porque sale muy caro para un ciudadano de Matamoros acudir a Ciudad Victoria o Tampico a modular, para que se le dé el visto bueno y poder tramitar la matrícula.
Se estima que entre impuestos y viáticos podrían pagar hasta 10 mil pesos, cuando se supone que el objetivo del decreto presidencial de AMLO consistía en dar oportunidad a las familias más humildes para poner en orden su patrimonio.
Por eso se reunieron hace días con funcionarios de la Secretaría de Finanzas del Estado, que se comprometieron a promover la instalación en breve de un módulo del Registro Público Vehicular en la Oficina Fiscal del Estado.
Pero ahora resulta que además de no cumplirse tal compromiso, se han suspendido actividades en los tres módulos ya existentes, uno de ellos en Reynosa.
Presionan
Para Quintanilla, esto es consecuencia de la politización del programa y la falta de empatía de las autoridades con las necesidades del pueblo, por lo cual están organizando para el lunes una marcha para exigir que los gobernantes hagan a un lado sus diferencias partidistas y atiendan una sentida necesidad de la población en general.
Tienen previsto reunirse en las afueras de la Oficina Fiscal para plantear sus propuestas, que de no atenderse pronto, generarían más movilizaciones.