Directivos de instituciones de educación básica en Matamoros han manifestado su preocupación por los actos vandálicos registrados recientemente al interior de los planteles educativos en diferentes sectores de la ciudad.
Riesgos
Los amantes de lo ajeno han encontrado en las escuelas de preescolar, educación especial y primaria las condiciones propicias para cometer sus fechorías, dejando pérdidas en las escuelas.
A pesar del trabajo de investigación realizado por personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas no ha sido posible detener a los presuntos ladrones y vándalos que han destruido o robado algunos y equipos de diversas instituciones.
La directora de la Escuela Cuauhtémoc, ubicada en la colonia Treviño Zapata, maestra Carolina Rodríguez Zermeño, dijo estar sorprendida por los hechos registrados en la escuela ubicada en la avenida Roberto Guerra debido a que al llegar a la institución, el martes 30 de mayo, encontraron daños en algunos salones de clases y el robo de algunos objetos.
“Cuando el personal de intendencia llegó a la institución encontró que la puerta de la dirección estaba abierta, lo mismo ocurría con la puerta de varios salones de clases en donde había materiales didácticos tirados y el daño en algunos objetos”, señaló.
La directora de dicho plantel mencionó que hizo una llamada al número de emergencias, 911, para pedir el apoyo de las autoridades y cuando arribó el personal de investigación, realizaron un recuento de los daños, detectando que se habían robado dos estatuillas de Cuauhtémoc y la mitad del asta bandera.
Vigilancia
De acuerdo a lo informado por la directora de dicha institución educativa, les preocupaba que se hubieran robado las computadoras y los proyectores “afortunadamente todo eso estaba, no se llevaron eso, pero en los salones encontramos destrozos, tiraron las cajas y rompieron libreros y una silla de la maestra de grupo”.
Es importante destacar que en la escuela Cuauhtémoc no cuentan con cámaras de vigilancia lo que complicará la labor del personal de investigación de la Procuraduría.
La maestra Carolina Rodríguez Zermeño agregó que temen que los amantes de lo ajeno regresen debido a que, para ingresar, abrieron los candados.
“No tenemos cámaras de vigilancia, nos dicen las autoridades de seguridad que se descarta que sean menores de edad los que causaron estos daños porque encontraron huellas de calzado de personas adultas".