Peligra economía familiar con alza en tasa de intereses

actores como la caída del peso, la depreciación en los precios internacionales del petróleo y la posibilidad de otros choques derivados del cambio de la política monetaria de Estados Unidos, así como por el contagio de otras economías emergentes, Agustín Carstens Carstens, gobernador del Banco de México, advirtió que es inminente que la tasa de intereses pudiera subir en el país.
Este anuncio ya puso nerviosos a los diversos sectores productivos de la localidad, quienes aseguran que el golpe directo repercutiría en la economía familiar y quienes han solicitado líneas de crédito abiertas, tal como lo señala Roberto Capistrán, empresario del ramo industrial en Matamoros, y quien asegura que los portadores de tarjetas de crédito o préstamos bancarios en cualquiera de sus modalidades, son los que podrían elevar su deuda.
Al respecto señala, “todo aquel crédito o préstamo que se encuentre fuera de la banca de desarrollo, sufrirá un severo aumento en su tasa de interés en caso de que el Banco de México realmente aplique esta medida, que por su intención y al haberlo hecho público, lo coloca con altas posibilidades de hacerse real”.

El lado positivo
Pese a esta situación que de primera mano el golpe se daría a las familias de México, el también experto en análisis económicos, asegura que por otro lado el elevar la tasa de intereses se convierte en una alternativa para traer inversiones extranjeras, sirviendo esta alternativa como un apoyo para reforzar la economía nacional.
Al respecto explica que el elevar las tasa de intereses, también los ahorradores nacionales como extranjeros, buscarán invertir y guardar su capital en bancos nacionales, ya que por su dinero se estaría pagando más.

En riesgo desarrollo
Sin embargo para Julio Ávila Coronado, vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio, señala hoy en día mas del 60 por ciento de los pequeños negocios sobreviven gracias a la línea de crédito por lo que de elevar las tasas de intereses como pretende la federación, endeudarían y quebrarían a las microempresas, ya que una deuda actual de 10 mil pesos podría crecer a 15 o 20 mil pesos.
Indica que la mayoría de los préstamos a los que recurren los comercios son a bancos e instituciones crediticias convencionales, ya que los apoyos de la banca de desarrollo, son mínimos y muy restringido su liberación, lo que eleva el nivel de endeudamiento en los sectores productivos, indica.

Mario Alberto Hernández