Mientras el SAT busca exprimir a los causantes cautivos, el aumento en la informalidad laboral de los últimos años ha provocado que la participación del Impuesto sobre la Renta (ISR) en los ingresos tributarios caiga al 52.2 por ciento, su menor nivel en 20 años para los primeros siete meses del año.
En el mismo periodo del año pasado, la participación del ISR fue de 55.5 por ciento, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
En monto, la recaudación de ISR representó un billón 777 mil 427.5 millones de pesos, su mayor descenso para un lapso igual desde 2009.
En un análisis, Banamex señaló que la informalidad laboral limita el potencial recaudatorio del ISR, al mantener estrecha la base gravable efectiva.
"La informalidad laboral, que es de 55 por ciento de la población ocupada, limita la capacidad del Estado para gravar una parte relevante del ingreso laboral y empresarial", señaló.
Banco Base destacó que, desde 1991, el ISR sólo ha retrocedido 6 por ciento o más en un periodo enero-julio en tres ocasiones.
La primera fue en la crisis de 1995, cuando bajó 18.9 por ciento; en 1996, cuando se redujo 18.1 por ciento; y en 2009, cuando descendió 10.4 por ciento. Así, la caída en lo que va de 2026 es la cuarta más profunda en 36 años.
"La recaudación tributaria en el acumulado de enero-julio se mantuvo prácticamente sin cambio en términos reales (creció cero por ciento); al interior continuó el cambio en la composición de los ingresos tributarios, con una menor participación del ISR y un mayor peso de los impuestos al consumo, reflejando el aumento de la informalidad laboral en México", resaltó Base.
"Desde 2022, cuando se registró una participación de 61.3 por ciento, la participación del ISR ha disminuido de forma continua hasta 52.2 por ciento en 2026", añadió.
En contraste, la participación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la recaudación aumentó de 27.8 a 30.6 por ciento y la del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) subió de 11.6 a 11.8 por ciento, según la SHCP.
Arely Medina, Guillermina Rodríguez y Paulina Anciola, las analistas que elaboraron el estudio de Grupo Financiero Banamex, señalaron que la estrechez de la base gravable limita el potencial de obtener mayores ingresos mediante el ISR, debido a que una parte importante de los trabajadores y actividades económicas permanece fuera de la tributación formal.
"Los ingresos no salariales, como honorarios, arrendamiento, actividades empresariales pequeñas o ciertas rentas de capital, suelen ser más difíciles de fiscalizar que los salarios formales", explicaron.
Así, los aumentos de tasas tienden a recaer sobre los contribuyentes más trazables, principalmente asalariados formales y empresas con obligaciones contables, abundaron.
Agencias