La recurrencia con que los niños son olvidados por sus padres al salir de clases es más constante de lo que piensa, pues al haber cientos de estudiantes en cada plantel dichos casos se presentan hasta una vez por semana, de acuerdo con reportes de directivos escolares.
Ese tema ha estado en tendencia durante los últimos días, después del asesinato de Fátima “N” en la Ciudad de México, luego de que una mujer se la llevó a la salida de su escuela mientras esperaba que su madre llegara por ella y porque a raíz de eso, en Matamoros se advirtió a los padres de familia que debían recoger a sus hijos con puntualidad o se entregarían a las autoridades de protección al menor.
Se les hizo tarde
En cumplimiento de ese protocolo, el pasado martes personal del jardín de niños Beatriz Pineda Peña turno vespertino, que se localiza en la colonia Alberto Carrera Torres, solicitó el auxilio de Protección Civil, dado que había pasado más de una hora después de la salida y los papás de una alumna no habían ido por ella, se les llamó por teléfono e inclusive los buscaron en su casa pero no los encontraron, por lo que fue canalizada a la casa hogar del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
La madre de la pequeña se presentó por la noche y explicó que había encargado a un familiar que recogiera a su hija, ya que ella trabajaba en una fábrica de cinco de la tarde a nueve de la noche, pero por una confusión no lo hicieron, por lo cual tuvo que realizar una serie de trámites para recuperar a la niña.
Las autoridades del Sistema DIF refirieron que en esta semana se recibieron otros llamados de escuelas donde hubo casos semejantes, donde a los padres se les hizo tarde para ir por sus hijos, pero resolvieron antes de que los estudiantes fueran canalizados a la casa hogar.
Se quedan más tarde
Juan Montalvo Carpio, director de la primaria Cuauhtémoc, del ejido La Unión, afirmó que al trabajar en el turno vespertino en dicho plantel se presentan ese tipo de casos en promedio una vez por semana.
“Yo como director de la escuela soy responsable de la totalidad de los alumnos y nos hemos quedado con compañeros maestros, porque tenemos la obligación de esperar hasta que se vaya el último niño, pero muchas veces los padres trabajan en el tercer turno, así que aprovechan para dormir cuando sus hijos están en la escuela, entonces se han quedado dormidos, nosotros salimos a las seis de la tarde pero los hemos esperado casi hasta las siete y media”, comentó.
Agregó que hay otro caso en el que una madre de familia le paga a un taxista para que lleve a sus hijos a casa, ya que ella no puede por su horario de trabajo, pero en varias ocasiones al chofer le ha fallado el vehículo en el camino y esa es otro tipo de situaciones por las que se llegan a quedar estudiantes más tarde de su hora de salida.
No es negligencia
El profesor enfatizó que hasta ahora no se ha decidido llamar al DIF porque no siempre son los mismos papás los que se retrasan, es decir que no se observa negligencia sino que al haber alrededor de 200 estudiantes es común que al menos una vez por semana suceda algo fortuito.
Con sus afirmaciones coincidió Virginia Barrientos Peña, directora de la Escuela de Tiempo Completo Primitivo Shears, que se ubica en la colonia Balboa, pues aseguró que las veces en que los papás llegan tarde se debe a que trabajan de noche y se quedan dormidos a la hora de pasar por sus hijos, o bien, porque se les presentó un contratiempo en el camino.
Ambos directivos hicieron hincapié en que siempre se agotan los protocolos de dar un tiempo de tolerancia, después llaman por teléfono a los papás o familiares y finalmente buscarlos en su domicilio, para evitar que los menores de edad sean entregados a las autoridades y pasen la angustia de ser llevados a un centro de protección infantil.