Orbe

Las refresqueras y cerveceras de Samuelito

“El dolor de ayer es la fuerza de hoy”.- Paulo Coelho.
El viernes pasado se confirmó la capacidad negociadora del gobernador Américo Villarreal Anaya, frente al teatro frívolo montado por su homólogo de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda.
Y es que si se tratara de una comedia (que al final fue eso desde Monterrey) las taquillas habrían estado atiborradas ante la “interpretación” que Samuelito, de 34 años de edad, hizo de los acuerdos suscritos en 1996.
Pero el muchacho no entiende lo que es el sentido humano, ni honra la palabra escrita en tiempos donde la nación está urgida de una unidad que nos permita despolarizar al país.
Y más: bajarle al brutal nivel de violencia que a punto de ser “urbanizado” no podrá, a ese paso, de limitados consensos entre las fuerzas políticas, dejar de convertirse en un escenario de permanentes guerras (de pólvora) que harán que el pueblo extrañe, en serio, la dictadura perfecta.
Dando por hecho que la marcha de ayer fue más influyente e impresionante que la organizada por la derecha el domingo antepasado, pues imparables los desafíos hasta la moral futbolera que anda por los suelos ante el 2-0 de la Argentina de Messi, le vendrá a echar más leña al fuego.
AMÉRICO Y ADAN AUGUSTO: EL TRASVASE HISTÓRICO
Decíamos que desde la gayola regiomontana Samuel García gritó (con la procacidad que le caracteriza) que había “ganado” la negociación del trasvase de “El Cuchillo” a la “Marte R. Gómez”.
Pobre hombre, como si la transferencia de agua se hubiese dado entre pueblos enfrentados. Aunque Samuel es muy corrientito y “verborreico”, que cree que despacha desde un jacalón, por lo que Américo Villarreal no se complicó y con la misma le respondió: “Yo también me siento ganador”.
Lo dijo por los resultados obtenidos para impulsar la agricultura en el Distrito de Riego 026 y ante el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, así como de funcionarios (que hacen su trabajo) como el director de la Conagua, Germán Martínez Santoyo, y el secretario general de Gobierno, Héctor Villegas González, entre otras personalidades.
Subrayando, el titular de Gobernación, que la jornada era de trascendental importancia, “pues nunca antes un Gobierno federal había entendido la importancia del agua en la vida cotidiana de los ciudadanos”.
En suma, es un hecho histórico que los 200 millones de metros cúbicos de agua vendrán a paliar la crisis de la agricultura de Tamaulipas, a pesar de que Nuevo León ha priorizado la entrega del vital líquido a las grandes empresas instaladas en la zona metropolitana de Monterrey, que consumen 44 mil 690 millones de metros cúbicos, contra la insignificancia de los 200 millones de metros que trasvasarán a nuestro estado.
Ahora se entiende por qué hace pocos meses una mayoría de los 5.3 millones de habitantes de Monterrey se quedaron sin una gota de agua (el “Día Cero”), desesperados por una escasez apocalíptica que no les daba ni para beber ni bañarse.
Acusan que era Samuelito, desapareciendo el agua y vendiéndosela a las refresqueras y cerveceras que consumen en un año lo que el pueblo consume en 10 años. ¿Terrible, no?
Quizá una historia parecida a la del pasado reciente de Tamaulipas, la que ahora sus nuevas autoridades luchan por revertir lo que fue un gobierno ineficiente y corrupto.
SET FORTALECE A LA COMUNIDAD ESCOLAR
Desde Matamoros y a través del programa Vida Saludable, la Secretaría de Educación en Tamaulipas realiza el Fortalecimiento de la Comunidad Escolar en diferentes planteles de educación básica, como parte de las estrategias para fortalecer la enseñanza y contribuir con la transformación que dirige el gobernador Américo Villarreal Anaya. En estos talleres se abordan problemáticas socioemocionales como la Atención Psicopedagógica y Prevención de Riesgos Psicosociales, y Proyectos Socioemocionales para Madres, Padres y Tutores, señaló su titular Lucía Aimé Castillo Pastor.
De octubre a la fecha se han alcanzado 50 escuelas del Estado, con talleres impartidos para más de 25 mil alumnos, 2 mil docentes y mil padres de familia.

¡Excelente inicio de semana!