No todos están preparados para subir el salario

Por más intentos que hagan los medianos empresarios no tienen la capacidad de pagar salarios competitivos. Es decir que para cumplir con el incremento salarial del 15 por ciento que autorizó el gobierno federal, se tiene que aumentar todos los precios para sacarlo de ahí, asegura Pablo Reyna Quiroga.
El empresario y economista explica que en México no se puede de otra forma hacer las cosas, “si el gobierno nos aumenta por decreto el salario mínimo, todo tiene que subirse y ajustarse también para poder cumplir. De lo contrario no podríamos, es un círculo de modificaciones en todos aspectos”, asegura.
De poco o nada sirve que los trabajadores ganen más si van a comprar más caro también, lo lógico sería que las demás cosas no se aumentaran.

MEDIDAS
Es cierto que van acatar las disposiciones del gobierno, pero va ser un gran reto, considerando que la pandemia arruinó la economía del país y miles de negocios se fueron a quiebra o apenas hace unos meses que empezaron a trabajar. No tienen la capacidad de cubrir esos gastos además de las prestaciones que estipula la ley.
Por eso la cuesta de enero es “la maldición de los mexicanos” y más en este año que se viene arrastrando una serie de deudas y crisis de todos los sentidos. No es fácil para nadie que ni los empresarios ni para la clase trabajadora, en ambos aspectos se batalla sólo que ante la sociedad sólo se cuenta la historia de los empleados, según.

TRABAJO
El gran reto es que no hay mucho trabajo porque muchas empresas cerraron durante el pasado año en todo el país, miles de empleos se perdieron y no hay manera de recuperarlos en unos meses, en eso no se fija el gobierno como un punto de partida medular en estos momentos.
“Con las mejores intenciones de hacer las cosas empezamos el año pero sobre la marcha nos enfrentaremos a muchos desafíos, eso debe entender el gobierno y apoyar donde sea necesario”, señala.
No sólo exigir a los parones subir salarios y pagar todos los impuestos de manera puntual como si la economía estuviera muy bien. Se terminó apenas “un año muerto” en materia económica, indica.

CONFLICTOS
A todo esto, hay que sumar a ver si no se generan conflictos internos en las empresas como fue a principios del 2019 en Matamoros donde las revueltas sociales en las maquiladoras fue una constante por varios meses causando una desestabilidad.
Los problemas se extendieron a muchas empresas donde no tenían nada qué ver o sin fundamentos para ello, aprovechando la fuerza que el movimiento llevaba muchos trabajadores provocaron agitación social y en sus lugares de trabajo.
Tiempo en el que Matamoros fue noticia nacional y mundial alejando aún más las posibilidades de inversión y crecimiento en la ciudad.