Humberto “Fito” Galindo murió el medio día de este miércoles a los 80 años de edad en la clínica 11 del IMSS.
Su hijo informó que hace dos meses sufrió un infarto cerebral y se encontraba postrado en una silla se ruedas, al medio día de este miércoles acudió a hospital a consulta una vez ahí se empezó a sentir mal y le sobrevino un infarto que terminó con su vida.
El poeta nacido en el municipio de Zaragoza, Coahuila, es el autor de La Última Muñeca, imprescindible en las fiestas de quinceaños.
La interpretación más popular de esta melodía corre a cargo de Los Barón de Apodaca y desde muchos años atrás se adoptó en la celebración más importante para las mujeres que pasan de la infancia a la adolescencia.
Su carrera empezó desde pequeño en la escuela primaria cuando su maestra le pidió al grupo que escribieran un poema alusivo a las madres y el que terminará se podía retirar, su poema fue tan sobresaliente que la maestra no creía que fuera suyo. Su padre al ver su talento decidió enviarlo a la Ciudad de México con un amigo que era representante de Walt Disney en México. ahí se convirtió en compositor exclusivo de la RCA.
En su haber Humberto Galindo cuenta sus canciones por miles y no pocas han rebasado las fronteras de Coahuila y de México. Una de las más famosos es quizá “Pablo del Monte”, que bajo la interpretación de Gerardo Reyes llegó a conquistar numerosos premios a nivel nacional e internacional.
María Dolores Pradera en sus presentaciones incluía su canción Primera, Segunda y Tercera dándole su merecido crédito a don Humberto Galindo la cantante dijo en su momento que nunca había cantado una canción tan breve con tanto contenido.
Fito Galindo recordaba aquel episodio, con mucho agradecimiento a la cantante a quien tiempo después tuvo la oportunidad de conocerla personalmente en el Hotel Ancira de la ciudad de Monterrey. Fue ahí donde la cantante y actriz le confesó haber escuchado su canción cuando se trasladaba en un taxi al aeropuerto de Medellín en Colombia. Preguntó el nombre y lo apuntó sobre un papel con un lápiz labial, para llegar a España y solicitar la canción que pronto haría famosa.
Agencias