Algunos migrantes ya se han resignado y aceptan su realidad, que Estados Unidos no les dará asilo para que hagan su vida allá. Así que han optado por quedarse en México donde han inscrito a sus hijos a la escuela, ya buscaron un empleo y tienen casa en renta para contar con su hogar por mientras deciden qué hacer.
Es una actitud muy positiva y habla de las buenas intenciones que tienen, es decir que si no pudieron forjar un futuro en su país y Estados Unidos les ha negado su ingreso, “demuestran que su situación de salir de su lugar de origen era real”, explica Gladys Caña.
CONDICIONES
La presidenta de la asociación Ayúdales a Triunfar, explica que eso demuestra que sus intenciones son reales y vienen huyendo de algo serio en su país. Si aquí en Matamoros encuentran condiciones estables para su familia, empleo y oportunidades van apreciar eso.
Quienes su deseo era siempre irse a Estados Unidos y no lo consigue, optan permanecer en los campamentos por tiempo indefinido esperando que un día las cosas cambien después de la epidemia. Por mientras dependen de la caridad de las personas y organizaciones civiles que se compadecen de ellos.
INVITACIÓN
Incluso el gobierno federal antes de que se viniera la epidemia, cuando comenzaron a llegar a muchos les ofreció quedarse en el país de manera legal. Les invitaba a trabajar, hubo planes para educación de sus hijos y hasta vivienda.
Sin embargo esas oportunidades las rechazaron porque su fin siempre fue irse al vecino país, ahora muchos “asimilan su realidad de que no los quieren allá y les van a seguir poniendo obstáculos”, según.