La desesperación por el lento avance del programa de citas a través de la aplicación virtual CBP One, está orillando a muchos migrantes a reanudar su intento de cruzar la frontera a través del río, pero sólo logran complicar su situación.
Sólo por esta semana, 300 extranjeros fueron detenidos por las autoridades de migración de Estados Unidos, y deportados a México, con un castigo administrativo de cinco años, durante los cuales no podrán volver a realizar algún trámite de asilo.
Les afecta
Es algo muy delicado, ellos mismos se están complicando las cosas, afirma Gladys Cañas, activista por los derechos de los migrantes, que procura asistir y asesorar a familias que llegan de otros países con el propósito de obtener algún tipo de visa de los Estados Unidos.
Se sabe que sólo 50 personas diarias pueden pasar a la entrevista con un agente de migración, pero considerando que han llegado a concentrarse en Matamoros hasta ocho mil personas, es evidente que hay mucho estrés, mucha impaciencia de ellos por lograr una entrevista.
Por eso algunos han buscado la manera de cruzar por el río Bravo, pero sólo empeoran las cosas, porque al ser detenidos se les aplican sanciones administrativas y la deportación.
De los 300 que se detuvieron, 50 fueron regresados por Matamoros, el resto por otras ciudades.
También, entre los migrantes han comenzado a organizarse para trasladarse a Nuevo Laredo, Tamaulipas, para tratar de organizar su trámite por Laredo, Texas, se estima que más de mil se han movilizado para allá.