Matamoros.- Debido a la política de miedo que ha impulsado la administración de Donald Trump contra los migrantes, especialmente contra aquellos que han ingresado a través de diversos programas de asilo humanitario, como refugiados o perseguidos políticos, a quienes se les ha dicho que están localizables y que deben regresar a su país, muchos han tomado la decisión de volver.
La activista por los derechos de los migrantes, Gladys Cañas, presidente de la asociación civil Ayudándoles a Triunfar, dijo que Estados Unidos es un país de leyes, que tienen confianza en que no se viole el debido proceso para todos los casos de personas que han entrado a través de programas como CBP One, ya que no los pueden deportar solo por decisión del presidente.
El parole humanitario es una figura legal, a través de la cual se "autoriza el permiso de permanencia temporal a una persona que es inadmisible o no elegible para ingresar a Estados Unidos", se lee en la página del Servicio de Inmigración y Ciudadanía de Estados Unidos.
Cita que ya se resolvió temporalmente la expulsión de algunas personas que entraron a EU a través del programa Parole, que permiso el acceso a personas que pueden llegarse a considerar inadmisibles, por circunstancias especiales.
Un juez federal detuvo esa orden ejecutiva al considerar que se están violando las normas, que no se justifica una deportación sin sustento, dijo.
Se confía también que no se vean afectados aquellos que fueron admitidos a través de CBP One, donde los interesados tenían hasta un año para tramitar el asilo político; Si lo hicieron no deben preocuparse, porque el proceso sigue y puede darse, pero no deben temer a ser deportados fuera de procedimiento, afirmó.
Pero reconoce que muchas personas por falta de información han entrado en pánico y ante la amenaza de una sanción, de un encarcelamiento, han optado por dejar su sueño americano para tratar de regresar a su país, a veces con más dificultad que cuando iban al norte.
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