De acuerdo a un anuncio que hiciera recientemente la industria de la masa y la tortilla, para mañana podría incrementarse en todo el país el precio por kilo a los 30 pesos a consecuencia del alza en la materia prima, pero de acuerdo al representante local, esto no sucederá en la ciudad, donde el producto se mantiene entre los 22 a 24 pesos.
Inviable
La pretensión de los empresarios del ramo se daría cuando acaban de terminar las cosechas de maíz en la zona, por lo cual no se puede justificar que hay escasez o encarecimiento de los ingredientes principales.
En ese sentido, el vocero de la asociación, José Ángel Frías, considera que eso está fuera de lugar, que no hay sustento para elevar a ese precio un producto de consumo básico para el pueblo, que de ser real la propuesta, podría ser ya de los pocos.
Reconoce que sí se han alterado las cotizaciones de sus suministros, y no sólo del maíz para la preparación del nixtamal, también de las harinas de maíz (Minsa y Maseca, principalmente) y por supuesto, el gas butano y la electricidad.
Sobre el maíz hay una situación más complicada, porque debido a la situación bélica en Europa los mercados internacionales han presentado trastornos, endurecimiento de las políticas económicas, así como algunas restricciones, pero el maíz mexicano se ha visto favorecido con una mejor posición.
Ola de aumentos
Pese a todo, eso no justifica una situación de tal naturaleza, sobre todo porque las familias han tenido que absorber ya toda una serie de incrementos en los productos de la canasta básica, como para asestarle otro impacto más a su economía.
Sin embargo, independientemente del anunciado precio de los 30 pesos a partir de hoy, en algunas empresas ya se cotizan a 26, por ejemplo en Solernau y Cuatro, por lo que no dista mucho de llegar a ese nivel.
Enrique Ontiveros, empresario del sector, dijo que la situación de las tortillerías es difícil porque por un lado tienen ellos que lidiar con las nuevas cotizaciones de sus insumos, mientras los clientes se limitan en sus compras, ahora piden por medios kilos, se organizan más con su consumo, pierden demanda.
Dado que la tortilla ha sido un alimento básico para la población, no se perdería realmente gran demanda, pero evidentemente la gente organiza mejor su gasto, considera.