Maestros solicitan apoyo de seguridad en escuelas

Mientras las autoridades están en conflicto por el manejo de las instituciones de seguridad en esta ciudad, los delincuentes nuevamente atentan contra el patrimonio escolar aprovechando el periodo de asueto que se otorgó a partir de este fin de semana a estudiantes y maestros de todos los niveles académicos.

Vándalos
Lo más lamentable en estos casos, es que los delincuentes no se conforman con robar lo poco de valor que pueden tener en las escuelas, sino que se ensañan causando daños a la de por si deteriorada infraestructura, como sucedió en la secundaria 11.
El profesor César Noé Garza, coordinador del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Matamoros, hizo un llamado a las autoridades para que de algún modo se haga vigilancia en las escuelas, ya que la delincuencia parece no darse descanso.
Dijo que los padres de familia y los maestros ya se han organizado para salvaguardar por ejemplo el equipo de cómputo, los materiales de trabajo en el aula, algunos dispositivos electrónicos, lo poco que tienen para cubrir la necesidades, algunos se los llevan a casa, otros los guardan en lugar seguro.
Pero es necesario que las autoridades brinden seguridad a las escuelas, donde cada vez es más común que los delincuentes las allanen para robar lo que puedan encontrar de interés para ellos.
Una de las preocupaciones de la comunidad escolar es que estas personas no necesariamente van a sustraer lo que puedan encontrar valioso, sino que también se dan gusto causando daños, lapidando las aulas, sin tomar en cuenta el grave daño que le hacen a la población escolar.

Impunidad
Lo que también indigna a los docentes, es que mientras por un lado no hay apoyo de las autoridades de seguridad, cuando han sufrido saqueos y vandalismo, presentan la denuncia correspondiente, pero hasta el momento no se ha procedido contra nadie en ninguno de los casos.
Debido a la inacción de las autoridades ministeriales, la denuncia de los maestros sirve básicamente para cumplir un requisito ante la Secretaría de Educación para justificar la ausencia o destrucción del patrimonio, porque igual, tampoco les apoyan a comprarlos nuevamente, de eso se tienen que encargar los padres de familia, al grado que ya muchos no quieren estar cooperando sólo para que alguien acuda a la escuela en la noche para destruirlo.