¡Y ahí les va otro corrido!
Se ha dicho, hasta el cansancio, que para ser candidatos de MORENA, independientemente de su condición de militantes, simpatizantes, o migrantes, el primer requisito es ser congruente y practicante de los principios del partido.
En el primer plano saltan a la vista los celebérrimos postulados del “no robar, no mentir y no traicionar al pueblo”.
Solo con el “no mentir”, ya iniciaron mal varios de los presuntos aspirantes, renunciando de manera anticipada a su intentona.
Antes les comenté, en este mismo espacio, el caso del Senador cuñado del exgobernador prófugo, JOSÉ RAMÓN GÓMEZ LEAL, quien tiene meses con personal en las plazas de las ciudades del estado, repartiendo un periódico con propaganda suya, al que le imprimieron algún evento de la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM.
El personal del mentado JR dice -y el impreso así lo hace aparentar-, que se trata del medio oficial del partido, al que acompañan los propios, con la letanía de promoción al personaje y a sus redes sociales.
Cualquiera se da cuenta del intento de engaño.
El fin de semana, el partido en Tamaulipas salió a aclarar que un denominado “Encuentro Regional de Movimientos Sociales en Alianza Estratégica con MORENA”, convocado en Tampico, no era organizado ni auspiciado por el Instituto Político.
Desde que en diciembre se empezó a hablar de la mentada organización, nos dimos a la tarea de buscar sus orígenes y no nos encontramos nombres, ni organizaciones conocidas; solo notas sin fuente en medios fantasmagóricos.
Consumada la reunión en Tampico el fin de semana, decía, harto desairada por cierto, encontramos la punta de la madeja.
Anduvieron moviendo el pandero allá, empleados del trístemente célebre exdirigente perredista, dueño de una cadena de escuelas “patito” en vías de desaparición, por el desconocimiento de las autoridades educativas a sus procesos y estructuras, FRANCISCO CHAVIRA MARTÍNEZ.
Entre ellos ROMÁN BOCK y su esposa, la ex regidora IMELDA BERNAL, incrustados en la cartera de Mexicanos en el Exterior, del Partido, fueron quienes se dejaron ver en la operación de encuentro.
CHAVIRA hoy juega a repetir la hazaña de los sexenios anteriores, panista y priístas, cuando un negocio pequeño de renta de computadoras por hora -“cibercafé”- en Nuevo Laredo, lo convirtió en Universidad con campus en varias ciudades del Estado, primero, luego en otras entidades y de un tiempo acá presume presencia en otros países.
Los “encuentros regionales” que iniciaron el sábado en Tampico, van a repetirse -al menos así están anunciados- en los días por venir, en otros estados donde CHAVIRA ha logrado abrir otras escuelas particulares, siempre, con el concurso de recursos públicos.
Aquí, juega a que le reivindiquen el registro de sus campus cuestionados y como moneda de cambio, otra vez, anda dejando correr la versión de que es aspirante a la candidatura de MORENA a la gubernatura, con el poder unificador que le niega al liderazgo político actuante.
Cosa por demás irrisoria.
Angas y mangas, CHAVIRA, como el JR y dos-tres personas más declaradas unilateralmente aspirantes, son mentirosos y mentirosas consumadas, que en el preámbulo de los tiempos electorales, andan tratando de sacar ventajas, ellos pensarán, para salir bien posicionados en las encuestas.
El hecho es que, de mentir tan flagrantemente, ya no entran en el perfil de quienes eventualmente serán llevados a las mediciones, llegado el momento de encontrar a los mejores prospectos, dentro del partido Movimiento de Regeneración Nacional.
Si como la otra, también encuentran destino en el Partido Verde Ecologista, pensando que de más mentir habrá simpatizantes de la Cuarta Transformación a quienes convenzan de que “son lo mismo”, hasta allá van a enrolarse en otra cadena de mentiras, con todos los similares que ya se forman en ese destino.
Helados paleta.
Lo fantasioso los delató.
Por no hablar de apetitos, ambiciones, traiciones, traumas y otras patologías mentales que han marcado su vida y les tienen reservado destino, lejos de donde puedan hacer más daño al conglomerado.
Por sus obras les conocemos.