Durante este mes se ha tenido un notable aumento de migrantes procedentes de Cuba y Honduras. Alrededor de 80 han estado ya en la frontera con el fin de cruzar al vecino país que aún no abre las puertas al asilo humanitario.
Gladys Cañas, presidenta de la asociación civil Ayudándoles a Triunfar, informa que están trabajando para ayudarlos ya que pareciera poca esta cantidad pero se han acumulado. Es decir van 80 este mes pero ya había más aquí dado que el flujo de personas no ha menguado.
Padecen una gran necesidad por eso huyen de sus países y al llegar aquí a la frontera su situación no suele cambiar, muchas veces empeora.
Esperando
Se quedan esperando un rayo de luz aquí en la frontera y no pueden hacer nada para cambiar su situación.
Ya no les queda más remedio que permanecer aquí y sobrevivir a como dé lugar con lo que traen o consiguiendo algo. Por ejemplo no tienen dónde dormir, ni comida ni mucho menos escuela o atención médica directa.
Tienen miedo de acercarse a las instituciones de gobierno y eso retrasa la ayuda que se les pudiera dar, explica.
La mayoría sólo confía en las organizaciones civiles donde van para pedir alguna ayuda.
Buscan
Muchas familias traen niños de menos de cinco años y se les complica todo porque dependen de una buena atención médica y alimentación que no les pueden dar al estar bajo esa condición de pobreza.
El hecho de andar en movimiento muy lejos de sus países y de la familia, no es fácil que encuentren refugio con los extraños.
Sólo las asociaciones civiles son las únicas que hasta ahora se han compadecido de ellos. Los tratan bien y les dan lo que tienen para donar como alimentos, ropa y les buscan una renta barata o donde trabajar de forma temporal, asegura.