Jornaleros por contrato se quedan varados en puente

Más de un centenar de mexicanos que cada año acuden a trabajar a los Estados Unidos bajo el esquema de contrato, no han logrado cruzar a pesar de contar algunos ya con la visa de trabajo, porque se mantiene cerrada la frontera a los visitantes no esenciales, por lo que están en el dilema de esperar hasta el día 20 con la esperanza de lograrlo o volver a casa.

Son personas que por temporadas de seis meses, a veces las renuevan automáticamente al continuar activos, acuden a diversos estados de Norteamérica para realizar labores agrícolas, de producción agropecuaria, son afanadores, empleados de limpieza y otras actividades. Realizan sus trámites a través del Servicio Nacional de Empleo.

En espera
A Alfonso Urbina, uno de los compatriotas que llegó a la frontera hace tres semanas para documentar su cruce hasta Minnesota, donde trabaja en las labores del campo, le informaron que aunque tiene todo en regla, por ahora no puede ingresar a territorio americano, por las restricciones impuestas por razones sanitarias.
Dice que tiene cierto temor a la enfermedad, más porque en Estados Unidos está más intenso que en México el contagio, pero tiene necesidad de trabajar. Él va una temporada sí, una no; de preferencia se queda en México durante el invierno, que en el norte es más severo.

Compromiso
Carmelo Gutiérrez, oriundo de Guanajuato, va hasta Quebec, Canadá, tiene contrato en orden, su patrón les envía los viáticos y lo esperan con hospedaje y lo necesario para estar allá. Para este viaje convenció a un sobrino para que hiciera el trámite y lo consiguió, luego de batallar dos veces porque apenas “mastica” el inglés, pero habla el francés más fluido.
Comenta que la mano de obra mexicana es muy apreciada por los patrones, no sólo porque “trabajamos como burros”, sino porque tienen el don o la creatividad de resolver problemas con lo que tienen a la mano, “si algo no está bien nivelado, métele una piedra, si rompe un tornillo, amárrale un alambre”.
“Nosotros hacemos el trabajo que su gente no quiere, que se les hace pesado, o que los hace sentir menos, nosotros vamos a trabajar por la familia y hacemos los que esté al alcance”, cita muy orgulloso de su raza azteca.

Respaldo
Dice que el mismo gobierno mexicano apoya a quienes quieren ir en busca de mejores condiciones salariales con todo en orden, "el problema es que te piden un inglés básico, hacer exámenes, y pues ya cuando vas, tienes el compromiso de cumplir un contrato mínimo de seis meses, donde tienes horarios”, explica.
Por eso muchos prefieren irse a la aventura, cruzar “de mojados”, sin ningún tipo de garantías, cuando ellos por ejemplo, tienen acceso al servicio médico en caso de accidente o enfermedad.
Tentativamente el lunes ya se permitirá el ingreso de mexicanos a Estados Unidos, por lo cual algunos siguen hospedados en céntrico hotel, que por cierto, es contratado por el patrón, que ya los espera.