WASHINGTON – Timothy J. Shea, administrador interino de la DEA, llega hoy a la capital mexicana en busca de mayor cooperación por parte del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador para contener el trasiego de drogas sintéticas que inundan Estados Unidos.
Agobiado por la incontenible demanda y consumo de drogas ilegales en su país, elaboradas con precursores químicos y substancias letales como el fentanilo procedente de China y por el empoderamiento de los cárteles gringos en su cooperación con los mexicanos, Shea busca más respaldo.
El titular interino de la Drug Enforcement Administration (DEA), se reunirá en México con mandos de la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana (SSPPC) y la de Relaciones Exteriores (SRE), entre otros funcionarios.
La presencia del jefe de la DEA y sus encuentros con representantes del gobierno de López Obrador ocurre ocho días antes de que se celebre la nueva audiencia de preparación de juicio en contra de Genaro García Luna, acusado de narcotráfico por parte del gobierno estadunidense.
García Luna, amigo confidente, mano derecha y secretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón durante su mandato presidencial, junto con sus afiles principales, Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García, están acusados de colaborar con el Cártel de Sinaloa para traficar cocaína a Estados Unidos a cambio de pagos millonarios.
El próximo 7 octubre en la Corte Federal del distrito Este en Brooklyn, Nueva York, se celebrará la audiencia de preparación del caso contra García Luna donde también están acusados sus dos excolaboradores.
Entre varios de los tópicos que abordará Shea con el fiscal general Alejandro Gertz Manero y el titular de la SSPPC Alfonso Durazo, se encuentra la petición de captura con fines de extradición de Cárdenas Palomino y Pequeño García, condecorados por el propio Calderón en compensación por su buena labor contra el narcotráfico.
El gobierno mexicano aprovechará la visita de Shea para obtener mayor información sobre los carteles gringos o domésticos como oficialmente los llama la DEA, sobre su magnitud de operación, liderazgos y naturaleza de relación con las organizaciones criminales mexicanas.
La DEA junto con otras agencias federales estadunidenses como el FBI y ICE, entre otras, recientemente han llevado a cabo operaciones contra el narcotráfico mexicano y estadunidense en las que han confiscado cientos de kilos de drogas sintéticas y capturado también a centenares de personas involucradas en el negocio.
Uno de los temas que interesaría al gobierno de López Obrador es conocer detalles de dichas operaciones como la más reciente, bautizada como “Operación Leyenda” y llevada a cabo hace unas semanas en Arizona.
En dicho operativo William Barr, procurador general de justicia de Estados Unidos, anunció el decomiso de cientos de kilos metanfetamina procedente de México y la captura de decenas de personas involucradas en el trasiego del lado estadunidense, pero sin dar mayor detalle de los detenidos por las diferentes agencias federales de su gobierno.
Agencias