Los extranjeros que sean deportados de Estados Unidos a México por esta frontera, de conformidad con el acuerdo de protección al migrante entre ambos gobiernos, tendrán que ponerse a trabajar porque ni las autoridades ni las organizaciones civiles tienen la capacidad para cubrirles sus necesidades, afirma la regidora Juana González Morales.
Comunidad
Ella es titular de la comisión del salud en el cabildo y participa en acciones de ayuda a los migrantes que se encuentran en la ciudad con la esperanza de promover su ingreso legal a los Estados Unidos, pero debido a que cada día son más los deportados, se incrementan sus necesidades, no hay tanta capacidad de ayuda.
Simplemente, dijo, el gobierno no está preparado para atender del todo al pueblo mexicano en los rubros de salud, educación, asistencia y seguridad, como para creer que puede hacerse cargo de los extranjeros durante el tiempo que decidan estar aquí, no es posible aunque se deseara, considera.
Reitera que la única alternativa que tienen estas personas es tramitar un permiso de estancia temporal en el país, así como uno para trabajar, ya que de no ser así van a pasar muchas penurias, porque ni uniendo esfuerzos gobierno y organizaciones civiles, se les puede dar todo el apoyo que necesitan, sobre todo si se prolonga su permanencia por semanas o meses.
Llegan más
Durante las últimas dos semanas ha continuado la deportación de ciudadanos de Venezuela y otros países a México, lo que está generando dificultades para brindarles asistencia, ya que son muchos.
Del universo de extranjeros que son echados de territorio estadounidense por el puente Internacional de Matamoros, así como aquellos que llegan del sur, solamente los cubanos han mostrado decisión de conseguir empleo fijo para subsistir, así como rentan habitaciones mientras se les resuelve su situación.
En cambio, los de Guatemala y República del Salvador se distinguen por negarse a trabajar, y prefieren sobrevivir con la ayuda que les brinda el gobierno mexicano, los grupos de activistas sociales, así como sus familiares en Estados Unidos.