En julio, el indicador habría crecido 0.5 por ciento a tasa mensual, mientras que en junio el incremento fue de 0.3 por ciento.
En lo que va del año, el consumo privado ha mostrado dos contracciones mensuales, en febrero y mayo, y tres meses con crecimientos por debajo de uno por ciento. Agosto mostraría un nuevo estancamiento para el indicador.
Previamente, analistas advirtieron que el deterioro en el consumo se explica por una tasa de desempleo mayor y por la pérdida en poder adquisitivo de las remesas.
En su comparación anual, el Inegi estima que el consumo privado creció 4.1 por ciento en agosto, lo que significaría una desaceleración ya que en julio el incremento se espera de cinco por ciento.
Agencias







