La cantidad de migrantes que viven en el campamento del bordo del río Bravo en el Puente Nuevo Internacional disminuye de manera progresiva y sigilosa, en donde ya se empieza a notar un descenso en el número de personas que esperan que se les conceda el asilo humanitario en Estados Unidos, lo cual se atribuye a tres motivos principales, dio a conocer el encargado del Módulo del Migrante en la central de autobuses, Juan Antonio Sierra Vargas.
Especificó que los primeros dos motivos por los que las cifras que registra el Instituto Nacional de Migración (INM) disminuyeron de 2 mil 500 extranjeros en promedio que había a finales de 2019 a entre 1,500 y 2,000 personas que hay ahora es porque muchos se van porque tienen su cita en Nuevo Laredo ante las cortes migratorias estadounidenses, ciudad en donde a muchos los secuestran o los extorsionan; y el segundo motivo es porque muchos otros se van de manera sigilosa del campamento porque ya no quieren ir a su cuarta y última cita por temor a que los deporten a sus países de origen.
Entregan a sus hijos
Pero el tercer motivo y uno de los más preocupantes por el número de casos cada vez más frecuente y que están documentados, es por las mamás que encaminan a sus hijos en las inmediaciones del Puente Nuevo Internacional para que los reciban el personal del CBP para luego ellas meterse al río Bravo para cruzarse solas, destacó Sierra Vargas.
“Algo que estamos notando gracias a colaboradores que está por parte nuestra en el campamento del bordo del río Bravo, que es el que nos preocupa y no los han dicho en el puente, son las mamás que mandan a sus hijos por el puente, en la noche a que se entreguen los niños y luego ellas se cruzan por el río Bravo, pero mandan a los niños a entregarse como niños no acompañados, y la mayor parte se quedan allá detenidas”, destacó el también encargado de la Casa del Migrante de Matamoros.
Advirtió que algunas madres que dejaron a sus hijos en medio del puente dicen que los niños ya están con algún pariente en algún lugar de Estados Unidos, “pero no lo hemos comprobado nadie; es muy difícil porque el mismo cónsul de Honduras nos lo dijo que no ha pasado nadie, ese es el informe del gobierno de Honduras”.
Muchas ya no los volverán a ver
Especificó que los niños están en centros de detención, “y ellas no han entendido que las leyes de Estados Unidos dicen que cuando no hay quien recoja a los niños, quien los reclame, hay la tendencia de la adopción -por parte de otras personas en Estados Unidos-” -dijo-, por lo que en la mayoría de los casos ya no volverán a ver a sus hijos.
Sierra Vargas, explicó que, en los casos de las mamás que busquen reunirse con sus hijos en Estados Unidos enfrentarán un proceso muy complejo para recuperarlos porque allá tienen que tener documentos y comprobar que hay un lazo familiar y si no los tienen es muy complicado que se los entreguen.
Se van sin dejar rastro
El encargado del Módulo del Migrante, dijo que no es bueno que disminuya la cantidad de migrantes sin antes dejar un dato sobre a dónde van o que si algo les pasó, “porque no dejan un dato de que avisen que ya se van, es muy sigiloso todo”.
“Se están retirando así, hace tres semanas se fueron en un camión 48 personas desde el puente, de la Alberca Chávez se fueron cerca de 20 personas, de la Casa del Migrante fueron seis, el resto son los que estaban ahí en el puente, y otros que estaban viviendo en otras partes”, dijo Sierra Vargas.
Destacó que, “Si nadie ha pasado porque no estamos enterados de que alguien haya pasado, que les haya dado asilo; pasan pero los regresan van 30 a la cita y regresan 30, a veces hasta 35 porque hay más gente allá, si los que van regresan, y ya no hay 2 mil 500, y ahora hay menos de 2 mil, ¿dónde están los demás?”.