Durante aislamiento social no se contuvo embarazo de menores

El aislamiento social y la suspensión de clases presenciales por causa del coronavirus no lograron contener el embarazo entre niñas y adolescentes, ya que últimos dos años se registraron poco más de mil 200.
De acuerdo a la estadística de servicios de control prenatal y alumbramiento que lleva el sistema local de salud, son poco más de 600 casos anuales que se registran en menores de edad, donde el grupo de población de 15 a 17 es donde se registra con mayor porcentaje.

Cuidados
Angelina Contreras, coordinadora de servicios para la infancia y la adolescencia en el sistema local de salud, informa que las diversas instituciones oficiales y privada les notifican los casos de embarazo en menores, para darles seguimiento.
Las familias que no tienen seguridad social o no pueden pagar el cuidado previo al nacimiento en clínicas particulares, presentan a las menores en la Secretaría de Salud, para que se les lleve un control, pues debido a que las madres prematuras no han alcanzado su desarrollo óptimo, necesitan muchos cuidados.
El año anterior, cita, se llevó el tratamiento prenatal de 49 niñas de 10 a 14 años, porque independientemente del estado de salud de la paciente, requiere un seguimiento muy estricto porque aún están en desarrollo.

Menos riesgos
Gracias a tratamiento que se les brinda, desde plan nutricional, aplicación de ácido fólico, todos los alumbramientos han sido exitosos, aunque no por eso poco complicado en ocasiones.
Por tratarse aún de niñas que no están preparadas para el rol de una mujer, de ser mamá, se les da asistencia profesional en área psicológica, se les dan pláticas motivacionales, ya que el embarazo no sólo le provocará problemas en sus estudios, sino también a veces en el ámbito familiar y social, para que puedan superarlos.
Ésta es la situación que se ha presentado durante el periodo que se suspendieron clases presenciales en las escuelas y se redujo en gran medida la convivencia entre los adolescentes.
Es por ello que se recomienda mucho a los padres mejorar la comunicación con sus adolescentes para que no se involucren en una actividad sexual temprana, porque las consecuencias pueden afectarles en gran medida, cambiar radicalmente su proyecto de desarrollo personal y profesional.