Los trabajadores de la educación que no hayan cumplido con el esquema de vacunación contra el Covid-19 no podrán regresar a las clases presenciales cuando la Secretaría de Salud permita la reactivación de las escuelas, pero se estima que muy pocos tendrían esa complicación, ya que sólo uno de cada 100 no se han protegido.
Acuerdo
El profesor Ulises Ruíz, integrante del comité ejecutivo estatal de la Sección 30 del Magisterio, informa que la disposición de la Secretaría de Educación tiene como propósito proteger a los alumnos en el regreso a las aulas, para no exponerlos a factores de contagio.
Como ciudadanos, cada profesor tiene el derecho de negarse a recibir la vacuna, por la razón que considere correcta, y no se le puede obligar, sin embargo, cuando puede contravenir el derecho de sus alumnos de recibir la clase sin riesgo a contagio, la autoridad en la materia interviene y no le permite presentarse a labores.
Será una situación muy particular que se tendrá que evaluar por parte de la Secretaría de Educación y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, o los consejos de administración de los colegios, ya que la medida aplica también para docentes de planteles particulares incorporados a la SET.
Comenta que muy pocos docentes no han recibido el medicamento, tal vez sólo uno por cada 100, de modo que la gran mayoría ha cumplido, pero lo más importante es que no hay alguno que se niegue a protegerse.
Cita que aquellos casos donde aún no tienen vacunas es por temas como el embarazo, problemas de salud alterno, pero no porque se nieguen a inmunizarse, ya que después de tanta tragedia, los maestros, y en general toda la plantilla del sector educativo, tienen interés en vacunarse, han estado muy pendientes de los diferentes programas, para que no se les pase.
Se van
Durante el proceso de la pandemia, muchos profesores ya veteranos han optado por el retiro, se han jubilado y poco a poco otros más jóvenes han ocupado su lugar, pero la gran mayoría está consciente de la importancia de las vacunas.
Se estima que son casos muy aislados los de personas que no se ha aplicado al menos una dosis, por lo cual no estiman que se presente algún inconveniente con el regreso a las aulas.