Apenas había concluido la lluvia en la zona urbana de Matamoros y nuevamente los migrantes que se encuentran en los alrededores del río Bravo provocaron desorden en las instalaciones del Puente Nuevo Internacional, donde provocaron por enésima ocasión, la reacción de las autoridades de Texas con el cierre provisional del cruce.
Intromisión
Sin citar líderes, los migrantes invadieron más allá de las casetas de cobro de lado mexicano del puente nuevo o Gateway, área que tienen restringida precisamente por ese tipo de situaciones, y prácticamente corriendo tratando de llegar a las garitas del lado americano, pero los contuvieron de inmediato.
Según comentan los mismos migrantes, a ellos les dijeron que podían pasar sin cita a migración americana para plantear su petición de asilo, sin nada más que presentarse, por lo cual avanzaron como una avalancha humana para no quedarse fuera, y al serles cerrado el paso, no tuvieron más opción que regresar, antes de ser “fichados” y posiblemente vetados de por vida.
Consecuencia
Al final, sólo provocaron un nuevo cierre del puente, las autoridades de Migración y de Seguridad Pública de Texas pusieron su valla y no dejaron pasar a nadie más, por espacio de más de una hora.
El sector privado ha promovido un orden para estas personas, ya que no es posible que los residentes fronterizos estén pagando las consecuencias de su actitud imprudente y hasta prepotente, que vienen a exigir atención a sus necesidades, cosa que no hacen ante las autoridades de su país de origen.