Los mercados bursátiles han evolucionado muy poco durante las últimas tres semanas, lo que podría ser positivo para evitar un segundo desplome tras el fuerte rebote del 30% que experimentaron desde sus mínimos anuales. La volatilidad, no obstante, se mantiene elevada y no podemos descartar un nuevo recorte durante las primeras semanas de mayo si llegara alguna noticia negativa.
Esto iría en contra de la apuesta de muchos inversores por una recuperación en forma de V. Una subida del 3% en las bolsas no es compatible con esa figura. Si somos inversores con poco capital o de un talante más defensivo, aguantar a ver qué pasa esta semana podría ser la mejor estrategia.
Esta filosofía de inversión estaría fundamentada en ideas como que la caza de gangas es todavía difícil, la necesidad de operar capitales pequeños para evitar errores de bulto, el hecho de que las opciones call y put con tanta volatilidad son todavía caras y que para coberturas (hedge) no conviene utilizar puts, sino mejor los diferenciales (spreads) y los collares (collars).
El entorno macroeconómico de la última semana trajo algunos apuntes positivos. Por ejemplo, si bien la economía china vio caer su PIB hasta el -6,8% anualizado en el primer trimestre, como fue el primer país en confinarse por el virus, también fue el primero en reabrirse. Así, las previsiones indican que el PIB chino debería alcanzar el 1,1% en el segundo trimestre y hasta un 6,4% en el cuarto.
La volatilidad y el trading en CFDs
Sin embargo, la clave para las primeras semanas de mayo será la volatilidad, aunque se encuentre inmersa en una posible tendencia alcista de fondo. Por ello, un instrumento financiero útil serán los CFDs. Especialmente porque permiten invertir con cierto nivel de apalancamiento.
Si conoces bien este producto, el hecho de que permitan invertir apalancado no sería un factor de riesgo, sino una forma de aumentar la capacidad de aumentar el beneficio a través de un menor desembolso.
Puedes tener una parte importante de tu cartera distribuida en otros productos de inversión de bajo riesgo y utilizar solo una pequeña parte para operar apalancado en acciones, índices u otros activos que conozcas bien y donde tus operaciones puedan tener un mayor porcentaje de éxito.
Además, los CFDs ofrecen una elevada liquidez en determinados activos muy populares y sus costes son menores que los de operar con futuros o con opciones. Existen muchas plataformas en Internet donde operar con garantías con CFDs y donde poder utilizar herramientas demo para entender bien la operativa antes de lanzar las órdenes al mercado.
No todas las plataformas son iguales, pero las hay con una reputación clara y una historia de éxito que las sitúa por encima de las demás. Tampoco podemos decir que los CFDs sean productos de recorrido corto, pues llevan en el mercado el tiempo suficiente como para haber demostrado sus bondades cuando han sido operados por inversores que conocían bien el instrumento y las posibilidades que les ofrecía.