Los empresarios del sector automotriz han emprendido una campaña para hacer al gobierno federal desistir de su anunciado proyecto de nacionalización de vehículos americanos, donde argumentan que la presencia de dichas unidades algunas agencias de autos nuevos están a punto de quiebra.
Libertad
Tomás Cantú, vocero de los importadores de autos usados, dijo que los empresarios buscan inhibir el plan de legalización que había anticipado ya el presidente López Obrador para familias que tienen autos usados que traen de Estados Unidos sin el pago de aranceles, para que puedan formalizar su estancia en el país y circular libremente, mediante el pago de los impuestos a Hacienda, y los derechos vehiculares a los Estados.
Cantú señala que las empresas automotrices y sus concesionarias están creando la idea de que a causa de los vehículos “chocolate” la industria nacional está en decadencia, que hay miles de empleos en riesgo, buscan impedir que se lleve a cabo el programa de importación legal que dijo el presidente López Obrador.
Realidad
Esto a pesar de que la realidad es muy distinta, ya que las familias trabajadoras jamás tendrán acceso a un crédito para un auto nuevo, sus precios están fuera de su alcance, no son una opción para quienes dependen de un salario mínimo, o de un pequeño negocio.
Dijo que es muy importante promover este gran beneficio para todas las familias que tienen este tipo de unidades usadas, ya que finalmente son las que pueden comprar, que confían en que el gobierno federal no dejen pendiente ese proyecto.